Battleship

Se estrenó hace unos días Battleship (ver ficha técnica) la última película del Peter Berg basada en un adaptación pelicular del juego de hundir la flota. Así que tendremos barcos y un enemigos que hundir.

Los Ángeles. En algún momento de año 2011. Reunión presupuestaría para un nuevo proyecto cinematográfico. Presupuesto total: 500 millones de dólares. En esta reunión hay un grupo de personas encargadas de dar a cada departamento el dinero suficiente para llevar  a buen término la película. Para efectos especiales: 3o0 millones que son por ordenador y cuestan un montón. Alquiler de barcos y demás: 50 millones. Para pagar a los actores, equipo técnico (cámaras, peluquería…) y director: 100 millones. Departamento de publicidad: 50 millones.  Para guionistas con solvencia: 0 millones. Dado que no hay dinero para que alguien con dos dedos de frente construya una trama que se sostenga por si misma, los allí presentes hace un colecta y les da para pagar los Hoeber, Erich y Jon que tienen como antecedentes una película que nadie a visto y otra, Red,  con un relativo éxito por estar plagada de estrellas. Pero los Hoeber van a cobrar lo que han podido juntar los miembros de la reunión que era nada más que la calderilla de sus bolsillos, así que solo le pueden pagarles por una media hora. Por desgracia los guionistas no están en su mejor momento y les falta un poco de inspiración pero tienen suerte porque uno de ellos se acaba de bajar una aplicación del juego hundir la flota para el Ipod de último modelo que tiene y como se estaba entreteniendo mucho decidieron usar la idea. Para darle más emoción añadieron una invasión extraterrestre.

 Esto es una “dramatización” que no necesariamente tiene que haber ocurrido pero seguro que no se escapa de la realidad porque sino no se entendería qué les en la meca del cine para que hagan cada vez películas más malas.

La historia comienza con dos hermanos, los Hopper que están en un  bar celebrando el cumpleaños del más joven Alex (Taylor Kitsch), un bala perdida mujeriego y borrachín. En esos momentos aparece una rubia de buen ver, Samantha Shane (Brooklyn Decker) que quiere comer un burrito de pollo – algo natural porque si quieres comer nada mejor que ir a un bar de copas lleno de borrachos sallidos-. Para su desgracia el camarero le dice que, Alex se la quiere ligar y decide ir al super que acaba de cerrar. Solución: pues entro en el supermercado por el techo y cojo lo que quiero. Éste es nuestro protagonista, un hombre de buen cuerpo descerebrado con tendencias agresivas y con poca capacidad para aceptar órdenes. Y termina en la marina. Allí la lía con Nagata ( Tadanobu Asano) un capitán de un barco japones con el que no se lleva nada bien. Su hermano, Sonte ya desesperado de idiota e irreflexivo de su hermano pequeño. Con este panorama llegan los extraterrestres y claro, la única solución para que la humanidad todavía sobreviva es un aguerrido e independiente marino estadounidense.

¡Dios nos coja confesados¡

Battleship es una  mezcla de muchas ideas. Intenta coger elementos de “Independence Day” en cuanto a sacrificio y sagacidad para derrotar a los extraterrestres. Pero carece de su gracia y del toque de humor irreverente que le daba Will Smith. También tiene elementos de” Tranformers con el juego de proporciona la alta tecnología de alienígena, pero no es tan espectacular y tampoco hay escenas graciosas que dan un respiro. No es tan mala como Skyline, pero tampoco mejor que Invasión a la Tierra aunque ésta es más llevadera porque no tiene un olor a patriotismo estadounidense tan fuerte.

Es verdad que tienen unas referencias que no son para saltar de alegría. Las últimas películas de invasiones extraterrestres son mediocres si somos generosos así que no debería ser problema superarlas en calidad. Pero lo es  lo cual hace más lamentable el resultado.  El director para lo que hace mejor haber contratado uno más barato.

Pero ya no sólo está el problema de base – que una sociedad como la nuestra gane a una sociedad capaz de hacer viajes intergalácticos con el hundir la flota- sino el tufillo de patriotismo que está presente desde el comienzo y que sólo agradará a los estadounidenses que seguro que se autobesan en las mejillas de los buenos que se creen que son.  Se abala a la Marina en todas sus dimensiones, a aquellos que han perdido algo luchando, a los que están luchando ahora y a los que lucharon en el pasado. Seguro que algún pariente de los guionistas pertenece o ha pertenecido a este cuerpo sino no se entiende tanta alabanza indigesta. Como banda sonora tienen que ponerse música heavy metal, queda muy bien.

Lo que queda claro es que el guión es malo, muy malo, no por su simplicidad sino por que está plagado de “estupideces”.  Desde la nave que choca con un satélite, pasando por el concepto de que no pueden hablar con su planeta de origen, siguiendo por la forma de eliminarlos.  ¿La historia es una muestra de que el cine está de capa caída o de que los espectadores somos cada vez más tontos y los guionistas deben adaptarse a nuestra mediocridad mental?

En cuanto a los personajes son estereotipos de todo tipo: el perdedor que se reforma hasta ser un héroe; la chica rubia y pechugona que hace que su novio sea más formal; el padre de la chica que es un mandamás y muy protector con su niña;  el científico que es un cobarde alelado; el marinero cobarde y alto tontorrón que descubre que puede ser un héroes… Cada uno de ellos tiene frases cortas que provocan vergüenza ajena.

Por la parte de la interpretación la cosa no mejora. Taylor Kitsh al que vimos en John Carter es un actor de acción, guapo y poco más, carece de capacidad para darle al personaje un toque honroso, porque su único talento destacado está en su físico. Liam Neeson está en algunas escenas, su presencia aquí es por motivos monetarios sino no se explica; Rihanna hace de soldado de artillería, pone cara de mala leche en todo momento, suelta frases vergonzosas y no sale desnuda por si a alguien le interesa. Del resto nada que destacar.

El caso es que llegó un momento en que me puse de lado de los extraterrestres. Sí, muy mal asunto pero no me parecieron tan malos. A la hora de “conquistar” solo se cargaban elementos fundamentales (comunicaciones o elementos que podían ponerles en peligro)  pero dejaban a las personas inocentes en paz- hay diversas acciones en que se muestran curiosos con los humanos no agresivos- . Y son  capaces  de realizar acciones arriesgadas para recuperar a uno de los suyos.  Además no son nada feos sino que tienen cierto encanto.

En fin, si te gustaron las anteriores películas de extraterrestres – no muy buenas- Battleship seguro que te gusta, eso siempre que seas capaz de aguantar el patriotismo superexagerado de los estadounidenses y que la manera de ganar la guerra es estúpida.  Lo cual nos lleva a  Los Ángeles. En algún momento de año 2011.

 Clasificación: 4/10

 

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