El policía que ríe, Maj Sjöwall y Per Wahlöö

policía

Uno de mis grandes descubrimientos de estos primeros meses del año ha sido El policía que ríe, publicado originalmente en Suecia en 1968, es la cuarta entrega de la serie sobre el inspector Martin Beck que compuesta por diez entregas.

Tenía referencias de Maj Sjöwall y Per Wahlöö y de su serie desde hace tiempo, pero no fue hasta este enero cuando RBA reeditó este título a un precio muy bueno cuando me animé a leerlos. Que Jo Nesbo –al que adoro- considerara que son los padrinos de la novela policíaca escandinava, y que Henning Mankell considere que después de ellos todas las novelas policíacas se inspirara en su obra, era un añadido que le daba más atractivo al libro.

No tenía muy claro qué me encontraría. Pensaba que el hecho de haber sido escrita en 1968 le podía dar un tono amargo y oscuro que quizá no fuera agradable del todo, independientemente de lo que tenía en la mente lo que no me esperaba era que me iba divertir tanto con ella. Diversión que se reflejó en una casi eterna sonrisa, y alguna que otra carcajada, desde que empecé su lectura.

La novela arranca con un tiempo desapacible –ese tiempo frío y desagradable repleto de nieve que ensombrece no solo la luz del día sino también el carácter de las personas- que no impide que un grupo de personas proteste ante la embajada de los Estados Unidos con los consiguiente golpes de la policía. Ni tampoco que un hombre armado mate a todos las personas que iban en un autobús nocturno, incluido el conductor. Uno de las víctimas es un joven policía lo que hace que el departamento se tome con gran seriedad este asesinato múltiple.

Una de las primeras cosas que debo valorar es la trama policial. Me ha gustado especialmente todo el proceso que se sigue. Al estar escrita a finales de los sesenta no hay pruebas de ADN, bases de datos informatizadas de huellas, teléfonos móviles… lo que nos encontramos es con un grupo de policías –a veces no muy listos- que tiene que averiguar la verdad a través de unos recursos que ahora nos parecen limitados, pero que le otorga una gran veracidad a la investigación, es toque antiguo que siempre es muy bien recibido. Si hay algo que no me gusta es que los asesinatos se resuelvan como un episodio de CSI. Me parece algo irreal. En El policía que ríe se toman su tiempo, más de un mes, el suficiente para que vayan uniendo las distintas piezas del rompecabezas, aunque como dice el prólogo si los policías hubieran estado más atentos todo se hubiera resuelto antes, pero de ese modo el libro no sería tan bueno como es.

La trama de intriga avanza a su ritmo, dando pequeñas pistas cada cierto tiempo hasta que nos vamos acercando al final y todo se acelera un poco. Quizá es la parte más criticable del libro, ese apresuramiento que parece recorrer la historia en su recta final – aquí recordar que el libro apenas llega a las doscientas noventa páginas por lo que es excesivamente corto según los cánones actuales-. Sin duda podemos decir con total seguridad que lo mejor siempre llega en frascos pequeños.

Con respecto a los personajes hay un poco de todo. Aunque la serie gire en torno a Martin Beck, él no es el protagonista absoluto pues sus compañeros de departamento, sus subordinados y amigos, como Kollberg, tienen un papel muy decisivo. La vida personal de Beck –su matrimonio roto, la relación con su hija adolescente y el comilón de su hijo pequeño-, y de Kollberg –su reciente matrimonio con una mujer más joven- aportan ese elemento personal que nos permite entrar en un hogar sueco de hace más de cuarenta años y comprobar que en cuanto a las relaciones personales, poco ha cambiado la sociedad.

La forma de escribir a cuatro manos es perfecta, no se nota ningún elemento diferenciador, en el sentido de que un capítulo parece escrito por Sjöwall y el otro por Wahlöö. Nada de eso, la narrativa es homogénea, crítica, irónica y divertida. Muy divertida. Creo que es lo más destacable de todo, el gran humor que esconde esta novela, un humor corrosivo que no duda en meterse con cualquier tema, desde los periodistas, con una hilarante rueda de prensa, hasta los policías –Kristiansson y Kvant son dos policías de cuidado-.

El policía que ríe me ha gustado mucho, tanto que ya tengo en casa Roseanna el primero de la serie. Una novela para aquellos que disfrutan de una más que buena historia policial en la que el humor está muy presente.

Clasificación: 9/10

Te puede interesar
Invierno ártico, Indridason Arnaldur
Un monstruo viene a verme, Patrick Ness

Headhunter, Jo Nesbo

El príncipe del mal,  Mark Lawrence

About these ads

3 comentarios

Archivado bajo Novela nórdica, Policíaca

3 Respuestas a “El policía que ríe, Maj Sjöwall y Per Wahlöö

  1. Uy, ya me has picado, con semejante valoración, tengo que ponerla en mi cada vez más larga lista de pendientes. Creo que me gustará.
    Feliz semana.

  2. Es la segunda reseña positiva que leo en pocos días de este libro. Me lo dejo subrayadito, que me estáis dejando con unas ganas…
    Besotes!!!

  3. Pingback: Semana Negra Día 2 – Escandinavia | Érase una vez en Top Books

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s