¿Qué es eso qué se ve en el cielo? ¿Es un avión? ¿Es un pájaro? No. Es Superman.
Creado por el escritor estadounidense Jerry Siegel y el artista canadiense Joe Shuster en 1936, muchos lo consideran el padre de los súper héroes. Generaciones enteras han crecido con sus aventuras bien a través de la radio, los dibujos animados, series de televisión o películas para la gran pantalla, cuya gran apuesta fue a finales de los años setenta con Christopher Reeve como el héroe con la capa roja. Una serie de películas que fueron decayendo en calidad a medida que se aumentaba la numeración. Quizá por eso Superman fue un héroe que quedó relegado en el olvido durante décadas hasta que Bryan Singer dirigió Superman Returns, un desastre cinematográfico interpretado por Brandon Routh, un actor con la expresividad de una piedra aburrida de las vistas.
Personalmente no tenía mucha confianza en Superman como héroe de cine, quizá por culpa de la propuesta de Singer, quizá porque el propio héroe es demasiado héroe para poder luchar contra un enemigo que le hiciera justicia. En la pequeña pantalla con Smallville, no quedaba mal pero en la grande, sinceramente no lo consideraba con los mismos ojos con los que sigo a Ironman, a Thor, Hulk (la de Edward Norton porque la de Ang Lee es un tostón) o al Capitán América. Sigue leyendo









































