El poder de la palabra
Hoy os muestro una pequeña joya de animación que viene de Lindsay Olivares y que realizó como trabajo de graduación en el colegio de arte y diseño. Esta estadounidense ha logrado además de una gran técnica una bonita historia que quiero compartir con vosotros.
Espero que os guste
Futurama

Se ha sabido en estos días que Futurama va a tener una nueva temporada, por mi parte salto de alegría pues me encanta la serie, y no tiendo cómo es posible que la hayan cancelado, cuando es muchísimo mejor que Los Simpson. Claro que quizá se debiera a la crítica feroz que hacía de todo, incluido las cadenas de televisión.
De esta serie se pueden decir muchas cosas, el argumento es de sobras conocido, o eso creo. Fry un joven un tanto vago repartidor de pizzas es congelado por error y cuando vuelve a despertarse está en el año 3000. Allí esta su tataratatatatatataniento que es un ciéntifico algo loco, que tiene un empresa de transporte. Nos encontramos con robots alcohólicos, con seres de otros planetas representado por el doctor Zoiber que es un crustáceo gigante, con una joven y rica jovencita muy caprichosa, con un representante de la administración que es superestricto, y además otros personajes cada cual más variopintos. Pero Fry siempre puede acudir a personajes del pasado, pues éstos continúan vivos más o menos, pues sus cabezas están en tarros.
Creo que ese concepto es de lo mejor, en estos momentos tendrían que terminar así, primero George Cloney por contratar a una mujer experta en psicología para hacer terapia con su cerdo, y a su lado la terapeuta. (¿cómo será una sesión con un cerdo que es una mascota?), también debería estar una de las mujeres más ricas de Irsael porque al parecer habla con los espíritus y le cuentan cosas sin sentido; y así vamos configurando nuestro museo de cabezas.
¿A quién pondrías ?













