La literatura fantástica puede darte grandes sorpresas o grandes decepciones. Y desde que se ha impuesto un determinado tipo de personajes –en el caso de la literatura fantástica más fantástica el ladrón/asesino con ideales propios- y un determinado tipo de argumento –casi siempre con un trasfondo muy juvenil- que ha relegado a una esquina aquellas historias que son contadas para ser leídas por un público más adulto.
En el caso de España salvo la saga de Harry Dresden –y alguna que otra sorpresa que se esconde en las repisas de las librerías casi siempre de la mano de La Factoría de Ideas- los que nos gusta este tipo de novelas nos encontramos con un surtido muy escaso. Por eso la propuesta de Ian Tregillis es muy buena porque aúna los tres elementos que debe tener todo libro para que lleguemos a adorarlo: que tenga una historia sorprendente desde la primera página, que los personajes estén tan bien construidos que parecen reales, y por último que tenga un buen precio que no te haga llorar cada vez que te piensen en que quedan más libros de la serie por leer. Y si la historia resulta ser una trilogía estamos ante lo mejor de lo mejor. Sigue leyendo









































