«Tyll», Daniel Kehlmann. Una inclasificable novela histórica.

Tyll, Daniel Kehlmann

Tyll  entra por los ojos por su peculiar portada, un bufón medieval con una sonrisa enloquecida que se tapa parte de la cara con una mano, como si hiciera una broma que solo él entiende.

El autor alemán Daniel Kehlmann decide utilizar a Tyll Ulenspiegel, un personaje ficticio del folclore alemán, para recrear una época historia crucial en Europa, el siglo XVII, pero lo hace de una manera muy peculiar. Tan peculiar que puede que el resultado no sea de tu agrado.

A pesar de que pueda parecer Tyll no desarrolla la historia de Tyll como personaje principal desde su nacimiento hasta su muerte. Su vida no es la escusa para explicar los sucesos más importantes de esta época, sino que es un personaje que aparece aquí y allí casi sin venir a cuento. Resulta al final muy desconcertante encontrarte con una novela que no tiene un hilo conductor más que el cronológico y el geográfico, y que salta de un lado a otro, de un personaje al otro casi sin sentido. Sigue leyendo

«Geek girl», Holly Smale. Un libro para olvidar

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Las estadísticas siempre son interesantes así que basándonos en ellas a grosso modo si un lector lee unos cien libros puedo suponer que un cinco por ciento le resultarán un horror. Es decir, cinco libros.

Por el momento mi cuenta de libros horrorosos no está completa. Sí, hay libros que han resultado aburridos, y otros que no he podido acabar porque la historia no consiguió atraerme a pesar del buen hacer del escritor. Y luego están libros como Geek girl de Holly Smale publicado por la editorial Destino hace unos cuantos años. Libro juvenil orientado a las adolescentes. ¿Por qué la lectura de esta novela? Porque detrás tiene algunos premios literarios y algunas nominaciones, lo que nos lleva a cuestionarnos los intereses económicos que hay detrás de semejantes premios porque la calidad literaria parece que no se valora.

Se dice que no merece la pena dar margaritas a los cerdos porque no las valoran, simplemente se las comen. Pues yo debo de ser uno de esos porcinos que no ha sabido ver la grandeza de este libro, que no llegó a terminar porque mis neuronas se revelaron con largarse a otro cerebro.

Harriet es una joven de quince años cuya mejor amiga quiere ser modelo desde niña, todos aseguraban que era muy bonita. Harriet por el contrario no entra en el la categoría de modelo pues a ella lo que le interesa son los datos. Es lo que algunos clasifican como rarita, una apasionada de los datos útiles, una marisabidilla pero a lo tonto, no de esas que siempre están indicando que son más listas que nadie. Para entender a Harriet solo basta con leer la primera escena. Ella asegura que está enferma para no ir de excursión con su clase, y para hacerlo decide usar un lápiz de labio brillante para pintarse puntos de la cara y asegurar que está enferma. Recordemos que estamos hablando de una adolescente de unos quince años, no de una niña de cinco. Siguiendo la trayectoria de este personaje para huir de sus problemas lo mejor es meterse debajo de una mesa, y así asunto resuelto.

Podía seguir explicando más cosas sobre este libro. Sobre su padre, un publicista que ve con muy buenos ojos que su hija sea modelo; sobre su madrastra, una abogada apasionada por los trajes de abogado, autoritaria en un grado extremo y con pocas muestras de afectividad; del guapo modelo; de la amiga frustrada; del acosador del colegio que también es un marisabidillo…

Este es un tipo de libro que no recomendaría a nadie. Primero porque la protagonista es una descerebrada que piensa que es inteligente solo porque sabe unos cuantos datos. La inteligencia es algo más que conocer cuantos huesos tiene el cuerpo humano, o si los gatos realmente caen de pie. Harriet está retratada como una adolescente idiota que de pronto se convierte en una gran modelo. O sea lo que aspiran todas las adolescentes del mundo: que las juzguen por su físico y no por su nivel intelectual. Y a su alrededor solo hay estereotipos: padre medio hippy viudo de su primer matrimonio que se ha casado en segundas nupcias con una abogada con los sentimientos de una mesa;Annabel, la madrastra que lleva su papel de abogada hasta las últimas consecuencias; la amiga de la infancia que tiene que asumir que no es especial; el guapísimo modelo que al final cae por ella… Solo con volver a recordarlo mis neuronas ya están protestando.

No hay un argumento que te atrape, un desarrollo de los personajes, un sentido del humor inteligente… La narración es simplista en su expresión máxima lo que va bien con el nivel del libro.

Geek girl es un libro lleno de estereotipos, lo peor es que se toman todos en serio. Si al menos la escritora intentara establecer una crítica a la sociedad que primer la belleza física y no el cerebro puede que el libro hubiera tenido mejor calidad. Pero no ha sido así. Lo que sí me quedó claro es que Harriet es el tipo de persona al que ninguna niña/mujer debería aspirar a ser, sino todo lo contrario. 

GEEK GIRL (Geek girl, 1)
Holly Smale
Editorial: Destino
Género: Juvenil 
Páginas: 334  
Comprar/Más críticas: Goodreads, Casa del libro

Lecturas octubre.

Septiembre ha sido un mes interesante de lectura, no tanto por la calidad de los libros que he leído, sino porque me ha permitido disfrutar de novelas que tenía apartadas en un rincón desde hace tiempo. Octubre espero que sea también un buen mes, ahora que los días se hacen cortos y el tiempo empeora es momento de empezar a buscar un rincón, coger una manta, un buen café y un buen libro. Leer en el jardín ya ha quedado descartado, más si vives en una región caracterizada por la lluvia y su buena comida.

Uno de los primeros libros que leeré es Arsenic for tea de Robin Stevens,  que es la segunda entrega de la serie juvenil Murder Most Unladylike Mysteries. Disfruté de la quinta entrega, Mistletoe and Murder hace unos meses. La verdad es que a pesar de tener libros anteriores de esta serie empecé con el quinto porque las Navidades estaban cerca y me apetecía leer algo acorde con la época. Ahora que el noveno libro se ha publicado hace poco es un buen momento para retomar su lectura. Será interesante volver a encontrarme con Daisy Wells y Hazel Wong y ver cómo resuelven otro caso de asesinato.  

Un poco más infantil es La increíble historia de…Los bocadillos de rata de  David Walliams. Es imposible resistirse a un título así. Y la portada es divertidísima, mezcla asesinato macabro pesadilla de Chicote.

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