Opiniones

Aventuras en el sur de una norteña despistada

Pues ya estoy de vacaciones y disfrutando todo lo que puedo. Ahora si tengo tiempo para descansar y actualizar el blog que estaba el pobre un poco olvidado. Pues gente despistada o que me sigue porque quiera, WELZEN HA VUELTO

Pero antes de comenzar a comentar qué tal me van deberemos empezar por el principio. La maletas. En mi viaje hacia el sur, esto es, Córdoba, lo primero es pensar qué me llevaré. Tenía dos estupendas maletas, el viaje en avión y el tren ya programado, y solo faltaba el día para subirle al pájaro de hierro y zambullirme en  un preciado descanso. Pensando qué debería llevar lo primero que hice fue seleccionar una lista de los libros que me llevaría, haciendo cuentas eran como unos siete de diferente formato, grandes y pequeños. Aquí el primer problema: el peso.

Para quien no lo sepa solo tienes la posibilidad de cargar en una maleta que vaya en la panza del avión quince quilos, ni un gramo más. En la que vaya en cabina no puede pasar de diez quilos. Haciendo malabarismo, pues no solo debería de llevar libros, faltaba la ropa, y demás elementos considerados imprescindibles (cepillo dientes, un cepillo para el pelo, no es cuestión de ir despeinada por Córboda, crema solar de alta protección para no quemarme…). No podía olvidarme del ordenador evidentemente.

En fin rellenado las maletas y sacrificado un par de buenos libros porque el peso excedía, llego al aeropuerto y en la pesa la chica me dice que tengo que quitar cosas. ¡Ahhhhhhhhh! ¿qué quito? Pues tuve que dejar un par de libros. con lo cual tengo en estos momentos tres libros de bolsillo muy interesantes y  un montón de harlequines que pesan poco.

Nada más llegar a pisar suelo madrileño el comandante del avión, lanza por lo altavoces el sonido de una trompeta tocando el grito de guerra del ejército americano antes de atacar a los indios. Mal asunto si nada más tocar tierra lo celebramos así y algunos aplauden como si fuera algo extraordinario.

Salimos del aeropuerto de Barajas y directos al tren, al AVE para Córdoba. LLegamos en una hora y algo. Personalmente me pareció un tren típico, en el que puedes ver una película (nos pusieron UP) y que va a una velocidad normal. No sé exactamente a cuánto puede ir pero si miraba por la ventana, el paisaje no pasaba muy veloz. La idea de que iría como una bala se esfumó. Otro idea preconcedida caída. Igual a que no podría soportar el calor.

Las ideas que nos hacemos de las cosas son extrañas, yo del norte donde escasamente pasamos de 25 grados, el pesar que me iba al centro andaluz en pleno junio-julio suponía verme por las calles de la ciudad desfallecida por el calor, y solicitando compasión por un poco de agua. Pues no, si bien es cierto que hace calor es totalmente soportable y no he tenido por ahora ningún problema para dormir.  

Bien pues llegado a Córdoba con sol, calor soportable y las maletas ya deshechas  llega el turno de qué tengo que ir a ver. Evidentemente la Mezquita de Córdoba. Pagada la entrada (que por cierto me parece un robo por lo cara que es) y entrar en el templo, uno retrocede de golpe mil años y se encuentra con columnas por doquier, una iluminación suave y un templo que aúna el espíritu de la religión musulmana con el ideario cristiano. Preciosa. Totalmente recomendable.

Aún me quedan días para seguir disfrutando de la ciudad. Ya os contaré qué tal me va.

Por el momento ya me he terminado un par de libros y he visto un par de películas, asi que pronto os contaré más cosas.

Anuncios

2 thoughts on “Aventuras en el sur de una norteña despistada”

  1. ¡Qué bueno que estés de vacaciones! Y en una ciudad tan auténtica como Córdoba! Yo ando macroliada y también con problemas de tiempo para estar al día en el mundo blogueril. El asunto del peso de los libros es el primero que se me ocurre para desear un Ipad, y llevar, en el tamaño de una libreta, todos los libros, pelis y música que desearía tener conmigo cuando me vaya de vacaciones, pero, de momento, ni una cosa ni la otra.
    Besos y felíz descanso

  2. Pues yo en las próximas vacaciones (sabe Dios cuándo serán ) compraré antes un lector o si ahorro mucho el IPad porque los libros que he llevado ya los he terminado y ando aburrida. Además no me atrevo a comprar más porque el casa tengo un montón para leer y no quiero ir aumentando más la columna.

    Nada que toca empezar a ahorrar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s