Policíaca, Thriller

El resucitador, James McGee

El resucitador

James McGee

Editorial: Bóveda

Género: Thriller histórico

Páginas: 504

ISBN: 978-84-936684-5-7

Precio: 17,00€

Fecha publicación: Octubre 2009

En los primeros años del siglo XIX proliferan por Londres los resucitadores, ladrones de cadáveres que surten de género a las escuelas de anatomía. Matthew Hawkwood, un runner de Bow Street —el cuerpo de policía que acabará convirtiéndose en Scotland Yard—, ha servido de enlace con los guerrilleros españoles durante la guerra contra Napoleón, pero su nueva misión se desarrollará en un escenario más tétrico que un país en guerra: los cementerios de Londres y el tristemente famoso manicomio de Bedlam. Cuando se producen las primeras muertes, Hawkwood tratará de dar caza a los asesinos, pero pronto aparece una presa especialmente escurridiza. El coronel Hyde, un cirujano demente, cuya locura solo puede comparase a su brillantez, se ha escapado del manicomio de Bedlam, y su genio incomprendido tiene algo que demostrar… lo que sin duda significará mas trabajo para los enterradores.

El resucitador es uno de esos libros que cogen con bastante ilusión, tiene una edición interesante por ser de tapa dura, hojas resistentes, letra grande y una portada con un féretro que te da que pensar.

A medida que nos vamos introduciendo en la historia percibimos que detrás de James McGee hay un autor con una más que notable capacidad para crear una historia interesantes desde el comienzo.

Esta novela comienza con un manicomio que se cae a pedazos y que se mantiene en pie no sé sabe muy bien cómo. Allí entre paredes sucias y húmedas están las personas que han caído en la locura, unos pasan sus vidas atados como animales mientras que otros viven en mejores condiciones y gozan de ciertos privilegios. En esta situación estaba uno de sus enfermos, el médico coronel Hyde, que consigue huir del lugar después de matar a la persona que solía visitarlo con frecuencia. Ahora Matthew Hawkwood, uno  de los más respetados “runner” de Bow Street deberá atrapar al escurridizo coronel Hyde y evitar sus malvados planes.

Por otra banda Hawkwood deberá descubrir que hay detrás de la aparición de un cuerpo en el camposanto de una iglesia que ha sido brutalmente asesinado. Por lo que se puede intuir de la escena del crimen los ladrones de cadáveres deben de estar detrás. Otro misterio que deberá resolver.

Este son más o menos los dos argumentos principales que ya podemos intuir que se relacionarán de un modo muy íntimo.

Pese a que gran parte de la trama recaen en los hombros del protagonista, no podemos más que aplaudir el buen hacer del escritor al centrarse también en el resto de los personajes y en mundo en que viven. La caracterización de los ladrones de cuerpos es espléndida,  no duda en diseccionarlos  para mostrarnos cómo en aquellos momentos la muerte no era respetada por nadie, y menos por las clases más bajas que dependen del juego de ley de la oferta y la demanda para sobrevivir. Al fin y al cabo si alguien se dedica a vender cuerpos humanos es porque alguien los comprar.

James McGee nos introduce en todo este espeluznante  mundo en donde por una parte nos encontramos con los médicos que deseaban estudiar el cuerpo humano y experimentar con él, es la voz de la ciencia; por otro lado están aquellos que proporcionaban los recursos. Como digo la ley de la oferta y la demanda. De todo este sucio mundo me ha llamado mucho la atención varias cosas, pero destacaría lo cruel que puede llevar a ser el ser humano por un puñado de monedas. La avaricia puede llegar a ser tan poderosa que lleva al hombre en principio a hacer cosas impensables. Aquí me acuerdo de lo que se encuentra el protagonista y sus amigos en un apestoso sótano.

Queda claro que los ladrones de cadáveres son seres totalmente despreciables de los que no se salva ninguno del infierno pero ¿qué pasa con los doctores? Pues no se comenta mucho de ellos ya que quizá su presencia supondría meter el Hawkwood en reflexiones morales que no interesan. Este libro pese a que puede dar origen  a muchos planteamientos éticos no es un libro para pensar. Tiene los elementos justos para saber cuáles son los valores morales de los personajes pero poco más. Recordar que estamos hablando de un thriller histórico no de un ensayo sobre la conducta humana.

Este afán de aventura, de intriga, de acción, de búsqueda de los malos por parte de los buenos se lleva de un modo correcto. Resulta curioso ver el planteamiento de una investigación en los albores de hace dos siglos. No hay ADN, no hay huellas dactilares… hay muy poca cosa. Es la investigación en estado puro donde el peso de averiguar la verdad descansa en la intuición del policía encargado del caso. Aquí volver a agradecer al autor el personaje de Hawkwood, un hombre con muchas sombras pero decidido en su meta, y que no teme partir un par de piernas o narices para hacer su  trabajo.

Sin duda El resucitador tiene elementos muy buenos. Destacamos los personajes y su caracterización, sobre todo la del protagonista. Es más que acertada la trama que va a un ritmo sin que el lector se sienta perdido o aburrido y que se va acelerando a medida que llegamos a las últimas páginas. La ambientación es más que correcta, apalpamos de primera mano la niebla, la suciedad, el frío, y los adoquines del Londres de principios del XIX. El final más que bueno con la salvedad, en mi caso, que en los últimos capítulos aparecen personajes nuevos, los amigos de Hawkwood, y me hubiera gustado saber más de ellos.

Como parte negativa, solo comentar que la traducción dejaba mucho que desear. Sin duda de las peores que he leído este año. Creo que es un problema que la editorial debería solventar con rapidez, pues otro libro suyo, La redención de Alexandre Seaton también presentaba este problema. No queda muy bien encontrarse con frases mal construidas, o con palabras sin traducir.

Aún así un libro que está muy bien y que vale la pena leer.

Clasificación: 7,5/10 (le bajo la nota por la traducción)

Con respecto a su autor, James McGee se ha centrado en la saga de Matthew Hawkwood, de la que hasta el momento hay cuatro títulos, el último publicado este mismo año.

Como se puede ver Bóveda ha optado por publicar el segundo de la serie. Veremos si en año que está a punto de entrar publica algo más de este autor. 1. Ratcatcher (2006) 2. Resurrectionist (2007) El resucitador (2009) 3. Rapscallion (2008) 4. Rebellion (2010)

También cuenta con novelas independientes, que corresponden a sus primeros años. – Trigger Men (1985) – Crow’s War (1989) – Wolf’s Lair (1990)

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