literatura, Novela histórica, Policíaca

Las cenizas de Ovidio, David Wishart

Las cenizas de Ovidio

David Wishart

Editorial: Alamut

Género: Histórico – policial

Páginas: 310

ISBN: 978-84-9889-055-6

Precio: 23, 95 €

Fecha publicación: Noviembre 2010

Marco Corvino La Roma de Tiberio no es el mejor lugar para hacerse notar. Es prefe- rible dedicarse al vino y las mujeres sin desempeñar ninguna tarea que pueda entur- biar esos placeres. Al menos, eso es lo que piensa Marco Corvino, heredero de una de las más no- bles familias romanas y justamente orgulloso de no haber hecho nada de provecho en su vida.

Y aun así, para sorpresa no sólo suya sino de toda Roma, se encontrará intentando desentrañar los dos misterios que han permanecido sin resol- ver durante años en la ciudad imperial. ¿Por qué desterró Augusto al poeta Ovidio? ¿Qué ocurrió realmente en el desastre del bosque de Teutoburgo? Preguntas cuyas respuestas amenazan con enfren- tarle a los más poderosos enemigos: nada menos que el emperador Tiberio y, sobre todo, su maquia- vélica madre, Livia.

Las cenizas de Ovidio se enmarca dentro de las novelas policiacas ambientadas en épocas históricas lejanas. En este caso en la Roma Imperial.

Todo comienza cuando una joven esposa, Rufia Perila pide a Marco Valerio Mesala Corvino que solicite a las autoridades que permitan traer las cenizas de Ovidio a Roma. El anciano escritor ya está muerto y su hijastra desea que sus restos descansen en Roma y para ello pide ayuda al jefe de la casa noble de la cual su padrastro era cliente. Pero en estos momentos no está el cabeza de la familia, quien le encarga a su sobrino, Marco Valerio Mesala Cornivo que ayude a la joven.

A partir de aquí se inicia una intrincada búsqueda de la verdad, pues Marco terco como es, no acepta de buenas a primeras que no pueda traer las cenizas del poeta. Vale, puede que sus obra no gustase a muchos, pero ya está en el otro barrio, así que, qué importa que sus cenizas vengan o no a Roma.

Marco como un perro que ha encontrado un hueso especialmente interesante comienza  a meter su aristócrata nariz en asuntos que muchos deseaban no sacar a la luz. A la vez el joven debe lidiar con el atractivo de Rufia, una mujer de armas tomar.

Una de las cuestiones que se debe tener en cuenta es que si una ya ha leído algo de Lindsey Davis y de su serie sobre Marco Didio Falco va a encontrar este libro no muy original.

Ambas series tienen muchos elementos en común: están ambientadas en Roma, aunque es verdad que la de David Wishart en la época imperial con más solera y la de Lindsey en los albores del primer siglo después de Cristo.

Ambas tienen a detectives romanos como protagonistas, Las cenizas… con un joven que a penas le ha salido la barba, aristócrata, borracho empedenido, gandul y cuya máxima es no trabajar, si además le hace la “puñeta” a su padre, mejor. La de Lindey está protagonizada por un antiguo soldado que sabe lo que es la guerra, trabajador, valiente, aguerrido y bastante cínico. Su familia son romanos trabajadores, pero muy buenas personas.  No son exactamente iguales y menos mal porque nuestro Marco Didio Falco le da mil vueltas a este Marco Corvino. Lo siento pero Marco Didio Falco es uno de mis personajes favoritos.

Ambas también se entremezclan con las más altas esferas, con las ambiciones y el poder. Pero Lindsey lo hace con más rigor, con más detalle, con una descripción de los personajes sublime. David Wishart sitúa la historia en Roma imperial pero no llega a desarrollar plenamente sus características, es bien cierto que menciona elementos típicamente de la época (calles, costumbres, ect) pero no va más allá de una breve refencia. Salvo quizá con los vinos, sabríamos perfectamente cuál sería el mejor. No es una novela histórica pesada, por lo que gustará a aquellos que se centran más en las aventuras de investigación del protagonista que en el escenario donde se desarrolla la acción.

¿Por qué entonces deberemos leer Las cenizas de Ovidio? ¿No es mejor quedarse con las aventuras que relata Lindsey?

Pues no, porque pese a las semejanzas que puedan presentar ambas novelas, cada una tiene un estilo propio, lo que caracteriza ésta en concreto es el gran sentido del humor del personaje. Eso y  un lenguaje muy vulgar, porque Marco Cornivo es muy mal hablado.  Y cuando digo muy mal hablado es en el amplio sentido de la palabra.

Corvino es un ser demasiado caracterízado: borracho, algo pendenciero, sin oficio ni beneficio. Cualidades que mantiene durante toda la novela, lo que le da un aire un tanto simplista al personaje pero al que llegas a coger cariño, porque entre borrachera y borrachera, se vislumbra la sombra de un gran hombre. Quizá el problema es que estamos hablando de un hombre al que le ha salido barba hace dos sesiones de circo, a penas pasa de los veinte años, y esa inmadurez se ve en bastantes ocasiones. Pero su tenacidad, no dar su brazo a torcer, la rebeldía que muestra en saber la verdad es fascinante, y a pesar de sus defectos te pones de su parte y llegas a perdonarle cualquier indiscreción.

Además teniendo en cuenta que estamos hablando del primer libro de una serie ya muy amplia, es de suponer que a medida que avancemos en los libros, Marco Corvino también irá evolucionando. Y eso es  uno de los elementos más interesantes de su personaje, no lo que es ahora, sino lo que puede ser con el tiempo.

En cuanto a la trama tenemos dos que se mezclan al final. Ambas están contadas en primera persona, la de la investigación actual está contada por Corvino y la antigua por un general romano que planea una tración y que lo relata en unos diarios . ¿Cómo se mezclan ambas? ¿Qué tiene que ver Ovidio con lo qué pasó hace años en tierras galas?

Todas estas preguntas se van respondiendo poco a poco pues a medida que se descubre una pista aparecen otras sombras,  que se van complicando de un modo más que aceptable. Si bien es verdad que el final la resolución del caso es un tanto apresurada.

En este punto sería interante que hubiera algún apéndice para mostar quién era quien en este momento pues a veces los personajes historios imperiales, esto es, los pertencientes a la familia imperial se muestran un poco confusos. Más si tenemos en cuenta que hay personajes que se llaman igual y otros a los que el autor llama de diferente manera según se le dé. Creo que un árbol de la dinastía Julio-Claudio no estaría de más. Si hay una relación de personajes “novelados” pero no de los imperiales.

Destacable por su imperfección no solo es el personaje principal sino también los que los secundarios, entre los que destacan el padre del Corvino, un verdadero aristócrata romano que no sabe qué hacer con el vago borrachín de su único hijo; Rufia, una joven casada pero que no vive con su marido, personaje que aparece al principio con mucha fuerza, como una arpía de armas tomar y que se desinfla hacia la mitad del libro, perdiendo bastante interés y llegando a ser al final una carga tanto para la trama como para Corvino; Batilo, esclavo de Cornivo… hay gladiadores, germanos y algún hispano con un peculiar sentido del humor.

Las cenizas de Ovidio es un libro divertido, que te permite entrar en la antigua Roma imperial y en sus intrigas de la mano de un personaje que es más terco que inteligente, y que posee un gran sentido del humor. Además utiliza un lenguaje moderno, muy ágil y actractivo que te hace querer saber cómo acabará todo.

Calificación: 7,5/10

Con respecto a la serie por el momento consta de trece novelas la última publicada en el 201o.

1. Ovid (1995) – Las cenizas de Ovidio.

2. Germanicus (1997)

3. The Lydian Baker (1998)

4. Sejanus (1998)

5. Old Bones (2000)

6. Last Rites (2001)

7. White Murder (2002)

8. A Vote for Murder (2003)

9. Parthian Shot (2004)

10. Food for the Fishes (2005)

11. In at the Death (2007)

12. Illegally Dead (2008)

13. Bodies Politic (2010)

Lo que queda claro es que es una serie que vale la pena leer, al menos para pasar un rato divertido, siempre y cuando no esperes una trama muy elaborada o personajes serios y bien hablandos, para eso ya tenemos otras novelas. Personalmente me he divertido leyendo esta novela.

Esperemos que Alamut se anime  a publicar la serie.

Quizá te interese

La voz de las espadas
El resucitador
Veneno perfecto
Espósame
Anuncios

1 thought on “Las cenizas de Ovidio, David Wishart”

  1. Acabo de leer “La muerte de Germánico” y llevas razón en que no es una obra maestra de la literatura, ni está muy bien traducida al español, pero se le toma cariño a varios de los personajes y siempre quieres leer un poco más. Yo voy a empezar ahora con “Las cenizas de Ovidio”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s