Policíaca, Thriller

La esquina del diablo, David Baldacci

John Carr, alias Oliver Stone,uno de los más hábiles asesinos del país observa, tal vez por última vez, la Casa Blanca desde el parque Lafayette. El presidente de Estados Unidos ha vuelto a requerirlo para una delicada misión.Aunque lleva décadas luchando por dejar atrás su pasado, Stone no puede negarse. Pero la misión cambia drásticamente incluso antes de empezar… Una bomba explota delante de la Casa Blanca, y él deberá averiguar quién es el responsable. 

David Baldacci es un autor de grandes argumentos conspirativos. De esos que implican  a la altas esferas, con juegos de poder y llenos de organizaciones que se conocen a través de siglas.

En La esquina del diablo nos presenta la quinta y última aventura de la serie que gira en torno a Camel Club. Primero comentar que no es necesario haber leído las novelas anteriores porque ese libro se comprende perfectamente por si solo, aunque no estaría de más conocer los entresijos que hay entre los diversos miembros del club.

Todo empieza cuando Oliver Stone (apodo de unos de los grandes hombres de la CIA) ya retirado, es convocado por el presidente de los Estados Unidos para encomendarle una misión que une mexicanos con rusos. Antes de volar hacia su destino decide descansar en un parque hay frente a la Casa Blanca con la desgracia de que estalla una bomba y se producen disparos cuando el Primer Ministro Británico pasara por ahí. Oliver es uno de los encargados de averiguar la verdad junto con una agente británica del MI5, Mary Chapman. Ahora empieza en juego porque pese a que el lugar está plagado de hombres pertenecientes a multitud de agencias gubernamentales nada es lo que parece.

Una de las cosas que hay que tener en cuenta es que los libros de David Baldacci tienen una gran virtud y es que enganchan completamente y todo gracias a su manera de escribir, con diálogos cortantes y una narrativa muy efectista. Al leer el libro parece que te metes de lleno en una intriga que parece más bien cinematográfica en la que no hay descanso para nada. Cada nueva pista los lleva  a otra, pero no podemos fiarnos porque muchas veces esos retazos de información no son verdaderos porque los enemigos los han puesto en determinados lugares para que los descubran. Así que te encuentras con que los protagonistas van de un lado al otro y muchas veces toman el camino que quieren sus enemigos. De esta manera hay unos giros argumentales brutales porque no te puedes fiar de nada, ni siquiera de los que están de tu lado, que a veces también quieren meterte una bala entre ceja y ceja. Si unimos todo esto: giros en argumento, complots intencionales, traiciones, conspiraciones dentro de los resortes de poder, agencias con muchas siglas y muchos tiros tienes una novela en la que el lector no puede detenerse a descansar.

Si bien todo esto es una gran ventaja- lees la novela de un tirón- también hay otro elemento que puede que le reste puntos y es la veracidad. Todo el entramado que gira en torno a La esquina del diablo no tiene visos de ser real, aunque indudablemente se desarrolla en un escenario político y social que podemos apreciar todos los días. La verdad es que generalmente este tipo de novelas tiene tienen un toque de ciencia ficción bastante interesante, pero Baldacci lo suele explotar hasta límites insospechados.

Quizá lo más irreal sea el propio protagonista, Oliver Stone, un señor que ingresó en la CIA allá por la guerra de Vietnam y que se mantiene como si tuviera treinta años. Que conste que me gusta mucho el personaje, tiene carisma, arrojo, inteligencia y todo lo que quieras, pero no soy capaz de asumir que tiene la edad de jubilarse porque no actúa como tal, a pesar de que cada cierto tiempo el autor “inserte” pensamientos del personaje en los que reflexiona que no está para muchos trotes.  Me recuerda a  Leroy Jethro Gibbs el personaje de NCIS porque ambos son algo mayores, tienen el pelo cortado al estilo militar y lleno de canas, trabajaron en operaciones secretas y ambos tuvieron una mujer e hijas a las que asesinaron y que vengaron cuanto tuvieron oportunidad.

Más irreal resulta todo el entramado que está detrás de los disparos y de la bomba porque es el resultado de unir muchos elementos cada cual más singular, pero el caso, y aquí está la genialidad del autor, es que unidos forman un conjunto que tiene hasta sentido si no lo analizamos en profundidad. Quién iba a decir que los mexicanos, los rusos y al alta tecnología se iban a llevar tan bien.

La novela me ha gustado, tanto que me ha he leído casi de golpe. Una de las pegas que le puedo poner- y obviando todo lo anterior- es que me hubiera gustado que salieran más los demás miembros del Club Camel y no fuera tanto el binomio Oliver- Chapman.

La esquina del diablo tiene todos esos ingredientes de una buena novela de conspiraciones, cuenta con personajes muy atractivos y una acción constante desde la primera página. Si le dejas te atrapará.

Clasificación: 7.5/10


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2 thoughts on “La esquina del diablo, David Baldacci”

  1. a mi este escritor me encanta, es uno de los mejores escritores de thriller, y a pesar de no se muy famoso lo recomiendo y tengo toda su coleccion de libros y si pudiera los tendria en ingles tambien, lo recomiendo 100% es mi favorito y no cambiare nunca de opinion

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