Novela

Tres, Melissa P.

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Buscaba una lectura diferente y Tres, de la escritora italiana Melissa Panarello, se presenta como la opción perfecta porque su novela se presentaba como una obra en la que

“Con voz clara y sin tapujos, Tres nos desafía a abandonar cualquier certeza sobre la vida, el sexo y el amor, y a seguir a Larissa, capaz de perderlo todo con tal de vivir más allá de sus miedos”

Vamos a cambiar un poco de estilo y abrimos una nueva forma de reseñar una novela. Analizaremos el párrafo que describe el libro para ver si estamos de acuerdo con él.

Es bien cierto que la voz de Melissa P., no tiene problemas  la hora de hablar sin tapujos, porque aquí lo hace con una brutalidad que no es realista sino grosera. ¿Sabéis la diferencia entre una frase que es muy cruda por ser explícita de otra que es simplemente basta, desagradable y de una indecente mala educación? Si no notáis la diferencia entre una y otra este libro os lo puede aclarar este libro porque en él nos encontraremos con frases de muy mal gusto que además no vienen a cuento. Este punto puede ser más o menos discutible pues depende de cada persona definir lo que es divertido o grosero.

Con respecto a la claridad, temo que no la he encontrado por ningún sitio. Melissa P.  se limita a escribir sin más, da la sensación de que las páginas reflejan lo que se le ocurre a la autora en ese momento y nada más. Como consecuencias el texto es caótico en ocasiones, porque está cargado de una sonoridad aceptable pero que no tiene nada de sentido. Hay momentos en los que lees un párrafo y te quedas como estás.

Sobre lo de abandonar cualquier certeza sobre la vida, es algo que me tiene confundida por qué no sé cómo la historia de una poetisa italiana veinteañera y chalada adicta a la cocaína y a otras sustancias prohibidas, que tiene varios gatos y que mantiene relaciones sexuales con todo el que se le cruza por el camino, puede implicar un cambio en mis certezas sobre la vida y la muerte. A lo mejor el cambio me lo puede proporcionar Gunther, un romano cuarentón también adicto a la cocaína y a otras sustancias, que se tira a quien pilla por delante y que cría loros para vivir. O puede que sea cosa de George, un fotógrafo parisino que le gusta la cocaína y otras sustancias, que conoció a Gunther y con el que mantuvo una relación sexual en un viaje por España porque era lo que tenía más a mano. A lo mejor es que para poder ver las certezas de la vida hay que ser un vago sin oficio ni beneficio, que consume cocaína y otras sustancias y que se tira a todo el que pilla por delante. Me parece que no, así que se absténgase de enviarme propuestas indecentes.

Las certezas sobre el amor y el sexo se mantienen igual después de leer esta novela pues por muy revolucionaria u osada que quiera ser la autora después de leer algunas novelas eróticas sus intentos de sorprender en este terreno son infructuosos, tríos romanos  y orgías argentinas a parte. Lo que está claro es que se puede tener sexo sin amor, y aunque la protagonista no lo sepa, amor sin sexo.

En cuanto a la última frase no sé muy bien a qué viene a cuento porque Larissa no es capaz de perderlo todo por superar sus miedos. O al menos yo, recién leída la novela, no lo he visto. Lo que he apreciado es a una protagonista que después de divorciarse de su esposo se lanzó a la búsqueda y captura de un hombre que la completara de alguna manera, por lo cual va de hombre en hombre como la ficha de juego de la oca va de casilla en casilla. En un momento dado se lía con Gunther, que pasaba por ahí –podía haber sido otro- y a partir de ese momento entablan ambos una relación un tanto peculiar que tiene como invitado a un francés muy deseoso de estar con ellos. Si es que la protagonista tiene temor a algo el argumento no lo dice claramente, lo que nos lleva al punto de que estamos ante un texto no muy claro en sus concepción y en su narrativa.

Este libro según la editorial es conspicua, o sea, ilustre, visible, sobresaliente. Yo lo clasificaría de mediocre, de latín mediocris y tomando la acepción de “De poco mérito, tirando a malo”, y  añadiendo “muy malo”.

Tres es un libro que no me ha gustado. No he disfrutado ni de su historia, ni de sus personajes, ni de la manera de escribir de la autora.

Clasificación: 2/10

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4 comentarios en “Tres, Melissa P.”

  1. Pues pasaré de ella, que una ya se cansa de perder el tiempo leyendo bazofias con la cantidad de cosas buenas que siempre tenemos pendientes de leer y para las que no encontramos todo el tiempo que desearíamos.
    Feliz día.

    1. Marhya, es verdad que hay mucho libro por ahí suelto que no nos gusta pero si lo editan para alguien será porque las editoriales están para vender, aunque si a todo el mundo le gusta este libro tanto como a mí lo tienen crudo.
      Pilar, estoy con Indrason, un autor que siempre me deja con buen sabor de boca.

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