Novela, Novela histórica

Los habitantes del bosque, Thomas Hardy

Los habitantes del bosque, Thomas Hardy
Los habitantes del bosque

Thomas Hardy nació en 1840 en Reino Unido por lo que su obra se enmarca dentro de la literatura británica de mediados del siglo XIX, principios del XX. Autor de prestigio tiene grandes obras en su haber, algunas más conocidas que otras. En esta ocasión el libro que hemos leído es Los habitantes del bosque publicado en 1887 e inédito en lengua castellana hasta que la editorial Impedimenta decidió editarlo este mismo año. Según podemos leer en la página de dicha editorial, era la obra favorita de su autor.

De vez en cuando me gusta leer obras de autores del siglo XIX porque tiene una narrativa muy diferente al actual y por eso a la hora de enfrentarme a sus obras intento ser consciente de que la manera de contar una historia es completamente distinta a la que puedo encontrar en cualquier novela recién publicada. La forma de describir a los personajes, los diálogos puntillosos y extraños a nuestros oídos, el discurrir de la trama, en la que puede no pasar nada o suceder un montón hechos increíbles es lo que hace que estas obras sean verdaderos tesoros si les damos una oportunidad.No había leído nada de Thomas Hardy pero después de acabar un libro un poco frustrante decidí que era hora de enfrentarme a su obra, que tenía aparcada desde hace una semana y que había adquirido atraída por una portada preciosa.

La novela nos narra la vida de Grace Melbury la joven hija de un comerciante de madera que ha recibido una educación refinada en un colegio de prestigio. Su padre desea que su única hija contraiga un buen matrimonio aunque se ve atado por una promesa que le obligaría a entregarle a su hija al joven Giles, un productor de sidra que está enamorado de la joven desde hace años, pese a que él no es la opción más recomendable. Si lo es Edred Fitzpiers, un estudioso médico que posee además de una prestigiosa profesión una familia de alcurnia. Los habitantes del bosque no es un libro fácil porque pese a la simplicidad con la que a veces se caracterizan a los personajes y a la misma trama, tiene más lecturas de las que podemos vislumbrar en una primera y rápida lectura.

Por una parte tenemos al boques que es tratado como un personaje más, a la vez cambiante e inmutable. Descubrimos parte de sus secretos, su orografía y cómo se relacionan con los habitantes de la pequeña aldea donde viven nuestros protagonistas. Me ha gustado mucho la manera en la que el autor lo describe porque parece que puedes oírle respirar.

En cuanto a los personajes de carne y hueso, hay un poco de todo. Contamos con la clásica hija obediente, no muy sagaz en cuando a que es incapaz de tomar decisiones por si misma, que se ve arrastrada por los acontecimientos y por la premura. Como contrapunto está la joven campesina que se ve obligada a vender su hermoso pelo que es dueña de su destino después de morir su padre, pero que decide malgastarlo en un amor no correspondido. Si consideramos a los personajes masculinos está el fabricante de sidra, trabajador, atento pero poco hablador y muy fiel a sus sentimientos. En frente el médico, estudioso, locuaz aunque con palabras vacías, cambiante con sus sentimientos lo que hace que sea un personaje poco fiable. Tenemos también al clásico padre sobreprotector, a una madrastra dulce y a una aristócrata solitaria que no le gusta el pueblo y que es incapaz de enfrentarse a sus propios sentimientos.

La historia envolverá a todos estos personajes en una trama bastante simple pero que tiene más lecturas de las que se puede apreciar a simple vista porque en cierto modo la novela nos habla de las decisiones que tomamos en un momento determinado de la vida, bien por impulso o por un razonamiento que creemos correcto, y que determinarán nuestro futuro de un modo irremediable. En ocasiones es imposible dar marcha a atrás porque el mismo destino se encarga de poner las cosas en su sitio. Por eso este libro no termina bien porque en un determinado momento los personajes toman decisiones que les conducen al desastre, y pese a que luego intentan conseguir un futuro más feliz, este es para ellos inalcanzable.

 También hay una pequeña crítica al orden social. Se observa sobre todo con el padre de Grace, que en un momento dado le dice que ella es mejor que cualquiera de los habitantes de la aldea gracias a su educación y posición social recién adquirida, por lo que considera aceptable y normal que si en algún momento la joven se llegase a cruzar con él, su padre, en la calle ésta tendría del derecho de no reconocerlo como tal para no ensuciar esa posición privilegiada porque al fin y al cabo el puesto que uno ocupa en la sociedad es lo más importante, aunque ello te haya desgraciado.

Los habitantes del bosque es un buen libro aunque he de reconocer que en ocasiones sus anquilosados diálogos le restan frescura haciendo que la novela sea a veces difícil de digerir. Pese a todo ello es un libro que recomiendo y eso que tiene un final triste y descorazonador.

Clasificación:8,25/10

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1 thought on “Los habitantes del bosque, Thomas Hardy”

  1. Lo tengo esperando en la estantería y, por lo que cuentas, creo que me gustará a pesar de que el el lenguaje sea un poco anticuado.
    Besos

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