literatura, Policíaca, Thriller

El juego de Ripper, Isabel Allende

650_L342158.jpg

Uno de los libros que más me gustaron en su momento fue “La casa de los espíritus” de Isabel Allende, lo que me llevó a adentrarme en otros títulos de la autora que no me dejaron tan buen sabor de boca. Fue por ello relegada a una esquina hasta este año en que he tenido la oportunidad de leer El juego de Ripper publicado por Plaza&Janes este año. 

Lo primero que tengo que decir es que la novela no es una idea que surgió de la autora sino que partió de una propuesta de su agente literario quien le sugirió que escribiera una novela policíaca  a cuatro manos con su actual marido, un escritor de género policial. El caso es que las cuatro manos se enredaron y finalmente Allende decidió llevar las riendas de la novela y dirigirla según sus propios gustos, y eso se nota, así que si eres de los que no soporta el estilo edulcorado, detallista e irrelevante de la autora posiblemente leer El juego de Ripper no esa la mejor idea. Lo segundo que hay que mencionar es que no estamos ante una novela de intriga al uso porque los asesinatos, la investigación y su resolución está en un segundo plano, de modo que a veces esta trama desaparece por completo en favor de otros elementos narrativos. 

¿Qué tenemos entonces? Tenemos un argumento que gira en torno a un asesinato muy macabro que atrae la atención de Amanda Martín, una adolescente de San Francisco, hija de Bob Martín, inspector jefe de la policía, y de Indiana Jackon, una sanadora espiritualista, divorciados hace años. Amanda dirige los Ripper, un grupo de jóvenes esparcidos por todo el mundo muy inteligentes pero que no se integran bien en la sociedad -anoxérica, parapléjico, huérfano-, todos se divierten jugando en la red  a atrapar y destruir a Jack el Destripador. Cuando se comente un terrible crimen en la ciudad donde vive Amanda, esta decide con ayuda de su abuelo materno y de sus amigos, intentar averiguar la identidad del asesino.

El argumento es muy prometedor pero se queda a medio camino por las propias limitaciones de la escritora que no sabe manejarse dentro de un género policial. El intento de darle un toque juvenil – todo el entramado de Ripper- tampoco termina de cuajar porque salvo en contadas ocasiones los jugadores se limitan a aparecer, discutir un poco y nada más. No tenemos entonces trama policial bien asentada, ni siquiera una trama juvenil que atrape. ¿Qué tenemos entonces? pues una novela de personajes que se ven envueltos en una situación peculiar y nada más.

Amanda, de padres divorciados, siente pasión por los crímenes, es inteligente y dominadora -a su abuelo lo llama esbirro, y considera que un amigo suyo será su futuro marido, aunque él al parecer no tiene ni voz y voto en tal decisión-, es algo repelente al estilo Lisbeth Salander. Su madre Indiana es una curandera a la antigua, cree en los efectos curativos de las flores, las piedras, los masajes… y a su alrededor hay un aura de espiritualidad que choca con su presencia física, arrebatadora al estilo vikinga pechugona. Bob, el padre, es más realista y prefiere los hechos a las fantasías de su ex-mujer, mantiene relaciones esporádicas con mujeres y deja a su hija adolescente y menor de edad fisgonear en los casos de asesinato. El abuelo de la joven, es un farmacéutico que está a las órdenes de la nieta, y poco más. Contamos también Ryan Miller, un ex-seal retirado que perdió una pierna en combate y que está enamorado de Indiana, éste espera su oportunidad para conquistarla a pesar de que sabe que ella mantiene una relación con un hombre mucho mayor. A este grupo le añadimos unos cuantos cliente de la curandera, amigos de todo tipo, camareros, vagabundos… Cualquier personaje que se relaciona mínimamente con la familia Martín, tiene un párrafo de gloria aunque no aporten nada a la historia pero que rellenan páginas.

El caso es que en este conglomerado de personajes -totalmente irreales- es donde podemos encontrar lo valioso de la novela gracias al estilo de realismo mágico que Allende sabe dominar como nadie. El conglomerado de personajes, sus experiencias vitales y cómo se enfrenta a la vida diaria está bien contado. Por esta parte no podemos ponerle ningún pero a la novela salvo que en muchas ocasiones las descripciones y experiencias vitales de personajes secundarios de otros secundarios no le importan a nadie.

¿La recomendaría? Sí y no. Sí, si te gusta leer sobre personajes aunque la trama no sea lo mejor; sí, si te gusta el estilo de Isabel Allende que no todo el mundo soporta; sí, si solo quieres leer una novela que no pretende nada más que entretener aunque no siempre lo consiga. No, si buscas una trama bien establecida, con cimientos sólidos que sostengan no solo a los personajes sino a los sucesos  a los que tienen que enfrentarse; no, si buscas una novela policial al uso como las de Peter James, Martin Cruz Smith o David Jackson, que te atrape desde el comienzo; y no, si quieres un final digno de la narración.

Tú decides.

Anuncios

2 thoughts on “El juego de Ripper, Isabel Allende”

  1. Lo leí porque Isabel Allende es una de mis autoras favoritas, pero me esperaba una auténtica novela negra, y en ese sentido me decepcionó, aunque la forma de escribir de la autora es espléndida siempre y eso salvó los muebles. Un beso

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s