Acción, Aventuras, Cine, Fantástico

El Capitán América: El soldado de invierno

capitan

Este último fin de semana he ido al cine a ver El Capitán América: El soldado de invierno. Tenía en la memoria la primera película del este El Capitán América:El primer vengador  y en comentario de un cronista que resumía al personaje de Steven Rogers y su álter ego como un anciano de más de noventa años que tiene un disco volador gigante. Creo que nadie lo ha descrito tan bien.

Lo primero que hay que saber es que esta nueva entrega se sitúa en los meses posteriores a los hechos que casi destrozan Nueva York y que vimos en la primera entrega de Los Vengadores. Es también posterior a la segunda entrega de Thor: El mundo oscuro. Y para rizar el rizo al final -después de los créditos iniciales -tenemos la consabida escena que nos permite comprobar que los malos están en plena forma y que cuenta con un arma increíble en su poder. Una pequeña pista de lo que puede pasar en próximas entregas. Quién luchará con ellos ya es otro cantar. ¿Los Vengadores 2? ¿El Capitán América 3? Es difícil decirlo porque las películas de los súper héroes se cruzan entre si para crear un mundo más complejo de lo esperado en el que te puedes perder si no estás atento.

La trama arranca con Rogers (Chris Evans) que participa en una misión de rescate en un barco de S.H.I.E.L.D. que no termina como a él le gustaría. El enfrentamiento con Nick Fury (Samuel L Jackson) le lleva a tomar una serie de decisiones que se quedan en nada cuando su jefe se presenta en su casa herido y le advierte de que todos están en peligro. ¿En quién confiará nuestro protagonista si todos le mienten o le ocultan cosas? Solo podrá contar con la ayuda de la Viuda Negra (Scarlett Johansson) y de Sam Wilson (Anthony Mackie) un antiguo soldado.

Este es el punto de partida de la película, a partir de ahí se suceden persecuciones, conversaciones intimistas -si somos curiosos podemos ver la verdadera relación de la Viuda Negra con el Capitán América- y de vez en cuando grandes escenas de acción en las que el Soldado de invierno (Sebastian Stan) tiene un gran protagonismo. Con sorpresa incluida.

El Capitán América: el soldado de invierno viene disfrazada con el clásico traje de película taquillera destinada a ver con palomitas. No podemos clasificarla como la típica superproducción veraniega por el simple hecho de que se ha estrenado en primavera, pero solo es cuestión de fechas no de conceptos. En cualquier caso sigue los clásicos esquemas que hemos visto en otro tipo de producciones de este tipo aunque se aprecía cierto gusto por el detalle y cuenta con una historia más cohexionada que hace que la trama tenga consistencia tanto en conjunto como en sus pequeños elementos. ¿Qué quiere decir esto? que la película a pesar de su duración funciona muy bien desde el comienzo hasta el final -y eso que cuenta con las consabidas escenas en las que no pasa nada- porque los directores se han centrado no solo en conseguir espectacularidad sino que también han buscado profundizar en los personajes y en sus motivaciones. Es evidente que no vamos a indagar mucho en las decisiones que toma Rogers o su compañera de aventuras, o en los motivos que hay detrás del Soldado de Invierno, porque no estamos ante un tipo de cine introspectivo, pero al menos se aprecia el esfuerzo por crear personajes que van más allá de dar saltos y puñetazos.  No llega a ser tan plana como Thor El mundo oscuro pero tampoco tan profunda como El hombre de acero.

El mayor peligro de esta película proviene curiosamente de todas las producciones anteriores y es que después de tantas películas de súper héroes -y las que vendrán- se corre el riesgo de sobresaturar una fórmula que destaca por su sencillez: héroe bueno: conflicto interior vr conflicto exterior: vencer al malo. Fin. Y por eso es necesario recurrir a trucos que consigan que cada una de las producciones sean diferentes. Aquí se ha logrado con la interpretación más que convincente de los actores -incluyo a Scarlett y eso que es una actriz que no termina de gustarme por su tendencia a poner morritos y a posar en cualquier momento-, y porque se ha incorporado un malvado que ha dado mucho juego ya que no es lo que aparenta.

El Capitán América: el soldado de invierno es una buena segunda parte de este nonagenario con un disco volador, tiene la suficiente calidad para no resultar apática y unas buenas escenas de acción que quedan muy bien en la pantalla grande. Un perfecto entretenimiento.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s