Televisión

Crítica “Forever”

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Hay muy pocas sorpresas en el mundo televisivo que impliquen policías, compañeros curiosos y policías. Se podría decir que hemos visto casi todas las variables posibles de la historia: tramas serias, tramas divertidas, compañeros de investigación que eran doctores, otros patólogos forenses, algunos son profesores universitarios, otros están un poco chiflados y otros son escritores (Castle, Se ha escrito un crimen). El caso es que cualquier personaje vale siempre que aporte algo interesante y en este punto entra una serie de televisión estrenada este mismo año. Forever.

Forever es el clásico procedimental policial con toques de humor que hemos visto muchas veces, lo único nuevo, y lo único que realmente se puede modificar sin que se pierda la esencia de este género, son los personajes principales. Aunque en este caso el que lleva todo el peso de la acción sea su protagonista masculino, Henry Morgan (Ioan Gruffudd) porque es un doctor de más de doscientos años que no puede morir y que ahora está trabajando para el departamento de policía de Nueva York como forense. 

Todo comienza con una maldición -aún hay muchas cuestiones que aún se desconocen- que hace que Henry Morgan no pueda morir, y todo por negarse a matar a un hombre que iba a ser arrojado por la borda en el barco en el que viajaban. Pero no es todo tan fácil porque si bien Henry no puede morir no significa que no puedan matarlo, es decir, nuestro peculiar doctor puede ser asesinado -lo podemos en algunos episodios, en concreto en el primero- pero después de sufrir el proceso de la muerte aparece desnudo en el mar o en cualquier lugar donde haya agua. Algo bastante embarazoso.

En la actualidad vive con Abe (Judd Hirsch) un hombre mayor al que Henry recogió cuando era solo un bebé en una Europa sacudida por la II Guerra Mundial. En ese momento trabajaba como médico de campo y no pudo evitar hacerse cargo del niño. Esto lo sabemos porque en cada episodio hay una serie de momentos en los que nuestro protagonista recuerdan momentos de su pasado, que en cierta manera le ayudan a averiguar quién es el asesino del caso que está investigando en ese momento.

Su compañera es Jo Martinez (Alana De La Garza) una policía que vio como su marido moría repentinamente. Todavía no se ha recuperado de su pérdida. Con Henry hace una buena pareja, en gran parte porque no hace caso de sus rarezas y de sus peculiares comentarios. Ambos hacen una buena pareja de detectives, él extraño y ella seria, nos puede recordar un poco a la adaptación estadounidense de Sherlock Holmes, aunque con peculiaridades que la hacen única.

Podemos encontrarnos a otros personajes.  El detective Hanson ( Donnie Keshawarz) que ayuda a Jo, y que no entiende muy bien que le pasa a Henry por la cabeza cuando hace alguna de las suyas. Luego está Lucas Wahl (Joel David Moore) que es el ayudante de Henry en el depósito de cadáveres y que podemos definir como todo un personaje, que pese a todo se lleva muy bien con su jefe. Cierra el círculo la Teniente Joanna Reece ( Lorrraine Toussaint) que es la jefe de la pareja de policías.

Como se puede ver por la descripción de los personajes no hay nada nuevo bajo el sol, solo tenemos que cambiar algunas edades, el género y algún que otro elemento de la personalidad para darnos de narices con otras series como la mencionada Castle, o Sherlock Holmes, El cuerpo del delito… Lo único que hay de novedad es la maldición de su protagonista, una trama en la que se ha avanzado todavía muy poco. En ocasiones en un capítulo se descubre algo nuevo, y en otros momentos no se avanza nada pero es algo natural si se desea que sea una serie con una larga vida televisiva.

Hasta el momento hay una primera temporada compuesta por veinte episodios, aunque se espera que tenga más temporadas. Que esté nominado al los People´s Choice Award en la categoría de mejor Nuevo Drama, es un punto para su continuidad.

A su favor también tiene que los actores están muy curtidos en televisión para no saber qué hacer y no hay interpretaciones chirriantes. El único que puede resultar extraño es Ioan Gruffudd, un actor que no destaca por su gran expresividad, pero que ha logrado conseguir un más que buen trabajo, interpretando a un médico inglés de doscientos años de antigüedad.

Forever es la clásica serie de policías que mezcla a partes iguales drama y comedia, que nos cuenta la resolución de unos asesinatos muy imaginativos que siempre son resueltos de la misma manera, o sea, tenemos un sospechoso, que luego no es, luego puede haber otro, pero no… y luego el verdadero asesino se descubre. Y suele descubrirse gracias a un momento de iluminación de Henry. Pese a todo ello, a que la estructura en la que se basa toda la serie no sea muy novedosa, es una buena propuesta porque no pretende más que entretener y eso lo logra sin lugar a dudas. El único problema que puede llegar a tener es que los guionistas decidan darle un toque romántico a los dos personajes principales -lo siento pero no pegan como pareja- o que se alargue demasiado la parte de la maldición de Henry, vaciándola de contenido.

Personalmente me ha gustado la serie, es la que veo en estos momentos, y por ahora no tengo queja.

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