literatura, Novela nórdica, Policíaca

Reseña “Viajo sola”, Samuel Bjork

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Samuel Bjork es escritor noruego que ha publicado recientemente en nuestro país “Viajo sola” gracias a la editorial Suma de Letras. Lo podemos definir como perteneciente al círculo de autores de novela policial perteneciente a los países del norte de Europa. Con todas sus cualidades y defectos. De gran éxito en su país esta novela nos cuenta una historia marcada por la tragedia desde el principio.

Una niña de seis años es encontrada sin vida colgando de un árbol en un pequeño bosque noruego vestida con una ropa de muñeca, con una cartera de colegio y con un cartel colgado de su cuello en el que puede leerse “Viajo sola”. La policía deberá investigar un crimen tan atroz pero antes el investigador Holger Munch deberá volver a reunir a su equipo, y sobre todo volver a traer a Oslo a Mia Krüger, una brillante detective con un pasado turbio.  

Una de las cosas más extrañas de este libro es la historia en sí, y no me refiero a la parte de intriga que tira de lo más melodramático y espectacular -secuestro y asesinato de niñas de cinco años- para atrapar al lector sino a que el autor ha creado un libro que te deja con la impresión de que debe existir una novela anterior que explique qué ha pasado antes, qué le ha ocurrido a una de sus protagonistas, en concreto a Mia Krüger, que se presenta por primera vez como una mujer de unos treinta años, que ha huido de la ciudad para instalarse en una casa solitaria en una isla perdida de los fiordos noruegos con la sola intención de planear su muerte. En cuanto a su jefe, Holger Munch, también tenemos la sensación de que tiene un pasado de los más movido, porque ya desde el principio -más allá de su descripción física como amante de la comida y fumador empedernido- nos cuenta que ha tenido problemas con las jerarquías de la policía que le han llevado a ser trasladado  a un pequeño lugar en el que no pasa gran cosa. El asesinato terrible de una niña de cinco años hace que vuelvan a pensar en él y en su equipo para averiguar quién es el asesino. Y para ello Holger va a buscar a Mía, una de sus mejores investigadoras, y vuelve a reunir a su viejo equipo con alguna que otra incorporación.

La historia, que ocurre con anterioridad no la sabemos. Solo conocemos que Mia ha logrado vengarse del hombre que le hizo tanto daño. Ahora puede descansar en paz. Sus padres están muertos al igual que se abuela y su hermana gemela. Nada la ata a esta vida, así que para qué vivir. En este punto es cuando la encuentra su jefe.

Es interesante encontrarse con personajes que se apartan de lo típico, aunque bien es cierto que el género policial tiende a estar lleno de caracteres marcados por la desgracia -matrimonios rotos, pérdidas de personas queridas, alcoholismo- estos suelen ser hombres, así que en esta novela ya tenemos algo distinto. Mía Krüger es por lo tanto diferente de otros personajes femeninos aunque no mejor porque lo que hace de ella un buen personaje curiosamente también lo convierte en uno malo. Es decir, Mía ha sufrido mucho por la pérdida de sus seres queridos, y por eso cuando se le da la oportunidad de hacer justicia lo hace. Nada extraño, Charlie Parker hizo lo mismo. El problema viene cuando este personaje rompe ciertos límites que lo convierten al final en una caricatura grotesca de una mujer policía, es decir, Mía es muy buena en su trabajo, de las mejores -incluso cuando está borracha y drogada por las pastillas que toma- pero lo es por una serie de motivos no muy bien definidos. Es decir, no es buena porque investiga concienzudamente cada pista, porque trabaja horas y horas intentando dar sentido a lo que ve, o porque es capaz de entender mejor que nadie la mente del criminal. Mía es buena porque tiene la habilidad de ver cosas que sus compañeros no ven, o sea, que le dan una serie de datos sobre el pingüino emperador y ella es capaz de descubrir quién mató a Kenedy. No hay nada de realismo en su modo de investigar, aunque la verdad es que no investiga, de vez en cuando pregunta alguna cosa, y de repente le viene la inspiración. Sinceramente este personaje no me ha terminado de gustar en cuanto a su faceta policial, aunque como mujer marcada por la tragedia creo que está muy bien definida.

En cuanto a su jefe, Holger Munch, es todo un personaje. De gran envergadura -le gusta comer-, es un fumador empedernido y no le importa enfrentarse a su jefe por el bien de su equipo y de la investigación. Su matrimonio falló hace muchos años, aunque sigue sintiendo algo por su ex mujer, que ahora está con otro hombre. Con respecto a su hija, desde el divorcio las dificultades en su relación no han hecho más que crecer. Aunque en la actualidad todo parece ir mejorando porque la joven es madre de una niña de cinco años, una niña que Holger que adora con locura, tanto que se ve incapaz de negarle nada a la su nieta. A nivel profesional es bueno, tenaz y de carácter recto, y tiene más pinta de jefe bonachón que de tirano. Su equipo lo respeta porque sabe que es un buen jefe.

Holger y Mía son los personajes principales que llevan en peso de la trama que se ve aderezada por algunos elementos secundarios, como la amiga del teatro de Mía, o la boda de la hija de Holger que dan un carácter más personal a estos dos detectives apartándolos de sus labores profesionales.

En cuanto a la trama de asesinatos, estamos ante un caso atípico en todos los sentidos. Los motivos que se esconden detrás del asesino son bastante retorcidos -por no decir descabellados-, y por eso es todo más angustioso, porque puedes intentar comprender a una persona mate por amor, por venganza o por cualquier otro motivo razonable, pero es imposible cuando estamos hablando de locura. En estos casos la indefensión es mayor.

La investigación, la manera de parar al asesino, es más que correcta. Me ha gustado cómo el autor va desgranando los pasos del trabajo policial, aunque a veces recurre a momentos efectistas -la llamada del periódico- que no llevan a ninguna parte. Quizá lo más flojo sea el propio final, o más bien la manera en cómo lo ha planteado.

Por último queda la parte del joven adolescente que descubre a la niña colgada en el árbol junto con su hermano pequeño que también tendrá su propia aventura, y que se cruza en un momento con la investigación principal pero de manera muy tenue. ¿Por qué el autor ha decidido crear esta trama secundaria? No tiene mucho sentido si consideramos la novela en general, sobre todo porque ambas no coinciden en un único final, pues cada una tiene el suyo. ¿Para hacer más larga la novela?

En cualquier caso Viajo sola me ha gustado, no podría considerarla la mejor novela policial que he leído este año pero si es lo suficientemente buena para que me quede un buen recuerdo. Además está muy bien escrita, con un estilo dinámico que atrapa, además posee un gusto por el detalle lo que la aleja de la frialdad de otro tipo de autores. Puede que la historia y algún personaje tenga que ser pulido pero no la manera narrativa. En fin, una novela que bien vale la pena leer.

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1 thought on “Reseña “Viajo sola”, Samuel Bjork”

  1. La he leído y me gustó mucho. Personajes muy bien definidos y que me da la cosa que seguro que van a participar en más novelas.
    Besotes!!!

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