Policíaca

Reseña “Causas naturales”, de James Oswald

causas-naturales

Además de leer a autores ya consagrados de género policial me encanta leer a autores nuevos porque de vez en cuando traen nuevas ideas. Uno de estos escritores que parece que se está haciendo un hueco es James Oswald, cuya primera novela Causas naturales parece haber cosechado muy buenas críticas entre algunos lectores. Otros no han terminado tan satisfechos con su lectura.

El inspector Anthony McLean ha conseguido hace su ascenso, así que sus primeros casos no serán los más interesantes, sobre todo si se tiene en cuenta que no goza de la simpatía de algunos altos mandos en la comisaría. Su primer caso será el del asesinato ritual de una joven a la que le han extraído algunos órganos, que luego fueron colocados cuidadosamente a su alrededor. El caso sería interesante si no fuera porque el hecho tuvo lugar hace más de sesenta años y es posible que el culpable o los culpables estén muertos. Pese a todos ello el inspector McLean se adentrará en los recovecos oscuros de la historia de la ciudad para conocer la verdad que se esconde tras este asesinato. 

Si os dijera que Causas naturales tiene un argumento muy parecido a una película que cosechó cierto éxito seguramente os estaríamos contado ya toda la novela. Pero como no os voy a decir el título, es secreto por ahora está guardado aunque nos da una pista de que es lo que nos vamos a encontrar en esta historia. Lo que queda claro es que originalidad no mucha porque en cuanto comienzas a ver por dónde se desarrolla la trama la versión cinematográfica salta a la memoria de forma incontrolada. Por suerte esto ocurre al final y no nos destrozan el libro, hubiera ocurrido al principio y quizá esta crítica hubiera tenido otro cariz.

En Causas naturales se nota que estamos ante una novela de un escritor al que le falta algún bagaje para poder encontrar el tono adecuado. Y lo decimos por varias razones. La primera viene por la trama, porque más allá de que la base de la novela sea un argumento no muy novedoso, el autor ha intentado sortear varios frentes con resultados desiguales. El primer bache lo tenemos en las primeras páginas. Ocurre una muerte horrible cerca del barrio donde vivió el inspector casi todas su vida. Al mismo tiempo a él le encargan que investigue el asesinato de una joven que ocurrió hace más de sesenta años. El hombre que acaba de ser asesinado es un anciano. Y luego asesina a otro anciano. No hay que ser muy listo para saber ya desde el primer capítulo que todo va a estar relacionado. Quizá esta es la gran queja que tengo de este libro. Salvo unos pequeños detalles -que no ayudan mucho, sea cierto-, todo es tan previsible y está tan delimitado por las reglas no escritas del género policial que es difícil que sorprenda al autor.

En cuanto a los personajes, no están mal caracterizados pero son excesivos, es decir, el protagonista Anthony McLean es un hombre de aspecto agradable a la vista, pero que no ha tenido grandes aventuras amorosas desde la terrible muerte de la mujer que amaba -aquí podemos poner un montón de referencias, como la saga de John Connolly, por ejemplo- pero de repente, mujer que se le acerca mujer que se convierte en posible romance. La pregunta que surge entonces no es quién es el asesino, sino con cuál ese quedará McLean. Además ahora que es muy rico gracias a su abuela, puede hacer lo que quiera.

Los demás personajes oscilan entre la caracterización más básica hasta la más estereotipada, tenemos a la de la jefa de la comisaria que actúa siempre como una mujer dura pero con corazón, al miembro del equipo ya entrado en años cuya afición es leer periódicos, y a aquel que es un genio con la informática y que es muy diligente con el trabajo. No puede faltar el inspector con varios años de servicio que es un poco inepto en las labores de investigación pero al que le encanta llevarse los laureles. En fin, nada nuevo bajo el sol de Escocia.

No puedo dejar de comentar la parte más peculiar de la novela que es el tono paranormal que presenta, porque queda en un quiero y no puedo, en ahora te pongo una sicofonía y ahora una sensación. Creo que el autor no ha arriesgado, ha intentado mantener en todo lo posible la trama como si de una investigación tradicional se tratara con la intención de jugarse el todo en los últimos capítulos  con el toque paranormal. No ha sido una apuesta muy buena, aunque quizá el problema es que después de leer uno de los libros de la seria de Charlie Parker días antes de comenzar esta novela no ha ya sido muy buena idea porque las propuestas de uno y del otro, pese a que beben de la misma fuentes, están completamente separadas en calidad literaria.

Causas naturales  es un libro modesto, no creo que la intención de James Oswald fuera construir una gran novela policial en su primer intento. Se le puede reprochar una gran falta de originalidad, que sus personajes les falte profundidad en algún momento, y que acuda a lo más macabro -el protagonista se pasa gran parte de su tiempo en el depósito de cadáveres- cuando quiere dar impulso a la trama. Pero pese a todo es un libro que tiene el encanto de ser entretenido. Puede que no te emocione pero tampoco te decepcionará profundamente.

En cualquier caso yo le doy otra oportunidad a McLean porque ya me he comprado el siguiente libro -en inglés naturalmente- de la serie, a ver si James Oswald consigue darle ese toque profundo que la historia necesita para hacerte fiel a una serie policial.

Anuncios

1 thought on “Reseña “Causas naturales”, de James Oswald”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s