literatura, Thriller

Reseña “Shatter”, Michael Robotham

shatter

Es una pena que en España ninguna editorial se haya interesando en Michael Robotham, un escritor australiano autor de la serie sobre el psicólogo inglés Joseph O’Loughlin, aquejado de Parkinson, en los últimos años. Salvo los libros publicados por Roca Editorial, el último en el 2008, no ha publicado nada más de él.

Shatter, la tercera entrega de la serie de O’Loughlin, publicada en 2008 consiguió multitud de nominaciones a diversos premios literarios ganando algunos de ellos. Reconocimiento merecido porque estamos ante una novela muy buena.

Antes de adentrarnos en la reseña comentar que ya había leído algo de este autor, en concreto Say you’re sorry,  la sexta de la serie. A pesar de estar leyendo los libros no por orden cronológico, la tramas al ser independientes -salvo evidentemente todas las cuestiones familiares que rodean la vida de Joe- permiten seguir la serie sin ninguna gran dificultad.

Shatter empieza con la primera clase de Joseph O’Loughlin en la universidad de Bath, después de que decidiera junto con su mujer trasladarse al campo. Ahora Joe  junto con su familia, su mujer Julianne y sus dos hijas, viven en un hermosa casa campestre, aunque el trabajo de Julianne la obliga a pasar grandes temporadas viajando por Europa como traductora. Desean un vida tranquila, lejos de los problemas que han vivido en la capital, pero Joe termina siendo reclamado por la policía para que acuda a ayudar a una mujer que amenaza con suicidarse, arrojándose de un puente. Joe pronto aprecia que algo extraño ocurre, la mujer está desnuda, tiene una palabra escrita en su vientre y sostiene con fuerza un teléfono móvil. Alguien parece darle instrucciones. Cuando termina arrojándose al vacío, el caso parece destinado a cerrarse con la etiqueta de suicidio, pero la presencia de la hija de la víctima y las sospechas de Joe hacen que se involucre en la investigación.

Quien no haya leído a Michael Robotham no sabe que se está perdiendo a un gran autor policial, puesto que reúne dos elementos que parecen sencillos de conseguir pero que se muestras esquivos en muchas novelas. Tiene un gran estilo narrativo alejado de aquellos escritores que entienden la novela policial como una historia contada de modo simple y cortante -un ejemplo puede ser casi cualquier autor nórdico o autores como Chris Carter-, que se identifica con frase cortas y diálogos escuetos. Michael Robotham recurre a un lenguaje que sin ser florido o excesivamente complejo permite al lector identificarse con la personalidad de los personajes y con el entorno en el que se mueven. Que esté además contada en primera persona, desde el punto de vista de Joe, añade más complejidad puesto que como él psicólogo salpica la trama con datos de su profesión que nos permiten adentrarnos todavía más en la mente humana.

Si la forma de contarnos la historia es estupenda, y satisface a los más exigentes, la trama no que queda atrás. Bajo una aparente simplicidad -mujeres que se ven forzadas a suicidarse- hay cierta complejidad porque es difícil atrapar a un asesino que usa solo sus palabras para cometer sus crímenes. No hay huellas, restos de ADN, o una causa que sostenga estos asesinatos. Por eso el primer paso es comprender que algo extraño está ocurriendo, esto corresponde con la primera parte de la novela. A medida que la novela va avanzado, los puntos claves del caso se van resolviendo poco a poco. Y cuando está todo bien atado -sobre la mitad del libro- empieza la acción, o la cacería, porque una vez que la policía se da cuenta de que no están tratando con casos de suicidio la urgencia por atrapar al asesino provoca que todo se desboque de una manera muy organizada. Éste es otro punto fuerte de Robotham, que no deja que la trama o la búsqueda de un espectacular final se traduzca en precipitación y callejones sin salida para desconcertar al lector.

La novela tiene también su parte personal. Nos reencontrarnos con Joe y con su vida familiar, que no es tan perfecta como puede parecer pues las ausencias de su mujer, y las consecuencias de su enfermedad tienen una importancia clave en su modo de entender su vida actual. Puede que él considere que ya ha pasado todas las fases de negación y aceptación pero no es cierto. Puede que sea un gran psicólogo pero no es capaz de entenderse a si mismo, y en muchas ocasiones tampoco comprende a los que más quieren. Esto lo hace mucho más humano, más familiar. Personalmente creo que esto es una de las grandes virtudes de este personaje, que no teme decir que no entiende muchos aspectos de la psicología humana y que a veces se equivoca al intentar entender a las personas que quiere. Es agradable conocer a un protagonista que no resulta ser un sabiondo en su profesión.

No puedo más que recomendar este autor. Como he dicho antes es una pena que no se pueda leer en español porque sin duda es uno de esos autores que bien vale la pena leer.

En cuanto a la serie de Joe O’Loughlin por el momento está compuesta por ocho libros, el último se publicará en agosto de este  año.

1. Suspect

2. Lost

3.Shatter

4. Bleed for me

5. The wreckage

6. Say you’ra sorry

7. Watching you

8. Close your eyes.

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