Divulgación

Reseña “Abrir en caso de Apocalipsis”, Lewis Dartnell

C924724

Después de leer Abrir en caso de Apocalipsis. Guía rápida para reconstruir la civilización de Lewis Dartnell me queda claro que en el caso de una tragedia de proporciones planetarias tendría que buscarme a alguien como Bear Grylls porque las posibilidades de supervivencia aumentarían exponencialmente. En cuanto al libro resultaría poco útil intentar buscarlo entre los restos de mi biblioteca personal porque no aporta nada que mis capacidades mentales o físicas puedan usar de modo razonable. Y vamos a explicar el por qué.

Una de las cuestiones que más lastra a este libro de divulgación es que el autor, Lewis Dartnell parte de una apocalipsis a medida, dejando de lado muchas circunstancias y pequeños detalles que al final se convierten en elementos muy importantes, o casi decisivos en cuestiones de supervivencia. Cuando nos planteamos hacer un libro sobre el fin de la humanidad  narrando cómo deberían superar estas desventuras los afortunados que quedan, no puedes partir del escenario que mejor se adapta a tu discurso, no, si pretendes crear una guía que sirva de base a esos supervivientes. Tendrás por ello que hacer ciertas generalizaciones sobre las posibles catástrofes y luego establecer ciertas pautas generales que no solo sirvan de guía sino también de base a una posible reconstrucción. Pero Dartnell evita entrar en generalidades y  considera que gran parte de la humanidad en un momento dado ha desaparecido -podríamos crear alguna serie de televisión mala sobre este concepto- dejando sólo unos cuantos individuos sobre la faz de la Tierra. Todo lo demás -infraestructuras, supermercados….- queda igual aunque tengan una fecha de caducidad clara porque el autor ha decidido que sólo han logrado vivir los más inútiles del pueblo. O sea, en nuestro pequeño grupo de supervivientes no hay ni enfermeras, ni médicos, ni mecánicos, ni ingenieros… vamos que la apocalipsis se ha cargado a todos los que han logrado adquirir estudios superiores quedando únicamente los de más bajas cualificaciones que ahora tendrán que aprender un montón de cosas por si mismo.

Entre esas cosas habla por ejemplo de la agricultura, desde un punto de vista muy particular porque en un momento dado te sugiere cultivos que en la vida podrás plantar en tu pequeña parcela, es más te lleva a sugerir que lo mejor sería establecer cuanto antes del comercio mundial para que tú puedas seguir disfrutando de un producto que se cultiva en una región tropical. Entendido, estoy en un mundo apocalíptico y una de mis preocupaciones principales será establecer contacto con otros supervivientes para poder seguir disfrutando de mi piña colada. Vale.

En fin que el autor en su generalidad no se adapta a las distintas posibilidades que existen en el ámbito agrícola. También sugiere que vayas al mayor depósito de semillas que se encuentra en un lugar apartado en el norte de Europa enterrado a muchos metros bajo el suelo. Buena idea y cuándo llegue allí ¿qué hago, llamo al timbre? Y además por qué tengo que ir, si has partido de un mundo apocalíptico en el que te has cargado sólo a los seres humanos lo más lógico sería ir a un lugar donde venden semillas, no únicamente de plantas decorativas sino de cultivos, y así podrías también hacerte con unas gallinas, algún cerdito, ovejas… vamos que te tendrías que ir al campo, pero no sería problema, sería algo lógico. Sería introducirte en la agricultura de supervivencia de un modo total, asumiendo a tiempo completo lo que algunas familias en la actualidad hacen para poder tener sus tomates caseros de un modo parcial.

Pero en dónde se recrea más el autor es en todo lo mecánico, físico o químico. Sinceramente si me encuentro en un mundo que se ha ido al garete en el cual todo sigue intacto, lo que no se me ocurriría nunca es ponerme a jugar a la química en el jardín de mi casa nueva (recordar me he ido al campo) para hacer productos químicos complejos que no me sirven de nada a nivel práctico. ¿Para qué quiero hacer cristal? ¿un motor de combustión? os recuerdo que partimos de un mundo en el cual todo se ha conservado. Mi función sería la de rapiñador profesional, no la de inventor.

Además Lewis Dartnell parte de una idea básica que es completamente errónea. Para él el único fin que debe buscar el hombre una vez acabado el apocalípsis es hacer todo lo posible por alcanzar de nuevo el nivel de civilización perdido. Aquí el gran problema es la palabra civilización porque sus connotaciones no son tan inocentes como podría parecer a primera vista. ¿Qué civilización quieres reconstruir nuestro autor? Queda claro que la occidental porque al parecer es la única que vale la pena. Pero hay otros modelos que puede que fueran más adecuados para la reconstrucción. La civilización en la que vivimos y tal y como la conocemos tiene unos grandes problemas de base -ambientales, económicos, sociales- y un nuevo comienzo puede ser una gran oportunidad para empezar de nuevo sobre unas estructuras más justas y ecológicas.

Por último debemos considerar que el saber no se inventa, se descubre o se redescubre. Dartnell en sus discurso en mucha ocasiones parece dar la sensación de que hay que volver a inventar elementos ya conocidos. Parto de la base de que no sé cómo se fabrica un coche, o cómo se hace un destornillador pero eso no implica que tenga que inventarlos. No tengo que inventar la química moderna. No tengo que inventar cómo se fábrica una nave espacial. Muchos, por no decir la gran mayoría, de los objetos que uso cotidianamente no sé cómo se hacen, solo hago uso de ellos pero hay personas que si lo saben, o que sí entienden sus entresijos y que han dejado ese saber en las bibliotecas. Otra cuestión es si necesito los artilugios modernos en mi nueva vida pues estoy segura de que la televisión será algo que dejará de tener utilidad.

Abrir en caso de Apocalipsis no es un libro muy útil en caso de catástrofe. Quizá el problema resida en el propio título porque si observamos el contenido en su conjunto se aprecia que lo que Lewis Dartnell narra es un somero repaso a todos aquellos elementos que han conseguido que la sociedad sea tal y como la conocemos hoy en día. Le vendría mejor que en su portada pusiera Los avances científicos que han creado la sociedad actual. Pero supongo que con semejante título no se venderán tantos libros.

Por último y no menos importante Lewis Dartnell no ha explicado como se construye una rueda. No es broma. Intentar hacer una rueda de madera que sea redondita y perfectamente válida para un carro no es tan fácil como parece. Tiene su truco. O si intentarlo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s