literatura, Novela, Varios

Reseña “Justo antes de la felicidad”, Agnès Ledig

justoJusto antes de la felicidad de Agnès Ledig es uno de esos libros que vienen muy bien recomendados. Tiene un premio, el Prix Maison de la Presse -el premio de los libreros franceses- y unas críticas que desbordan al mismo tiempo tristeza y esperanza.

Julie, es una joven madre soltera se gana la vida trabajando en un supermercado, acosada por su despiadado jefe, sin poder renunciar a este empleo porque debe cuidar de su hijo pequeño, Lulú, un adorable niño poseedor de un encanto al que pocos se pueden resistir. Su monótona vida cambia cuando un desconocido, Paul, un hombre al que su mujer ha dejado recientemente y que está próximo a la jubilación, le ofrece la oportunidad de pasar unos días con él y su hijo Jérôme, en una casa de descanso que posee en la costa francesa. Al principo Julie, ella no lo tiene claro pero desea que su hijo disfrute de unos días alejado de la tristeza de su vida actual, así que acepta con reservas sin saber que este viaje cambiará su vida. 

Justo antes de la felicidad es un título que engaña, o no, todo depende de cómo reaccioné el lector ante la historia. Personalmente yo cambiará “antes” por “después” porque refleja mejor el sentir de la narración, aunque al final la autora quiera darle a todo un conjunto de felicidad cotidiana.

El libro empieza ya con un tono triste que no desaparece en ningún momento. La vida de los tres personajes, Julie -una joven de apenas veinte años que se quedó embarazada en una noche de fiesta y que decidió tener a su hijo pese a que supondría que la expulsarán de su casa-, Jérôme un doctor de unos treinta años que aún no ha superado el suicidio de su mujer, culpándose de su muerte aunque es consciente de que ella arrastraba una historia depresiva desde hace muchos años, y Paul, un hombre ya mayor, padre de Jérôme, que después de casi treinta año se encuentra que su mujer lo ha dejado, algo que tampoco le preocupa mucho porque solo se casó con su ex mujer para darle una madre a su hijo pequeño después que su primera esposa, y el amor de su vida, falleciera muy joven. Cada uno arrastra un pasado doloroso marcado por el abandono bien de una persona querida bien porque tu familia te deja de lado en el momento más difícil de tu vida. Cada uno lo afronta de una manera diferente, bien con inferencia y cierta esperanza de que todo irá mejor, con un toque rebelde producto de la juventud y del año de un niño pequeño, o con una negrura a la que no se le ve el fin.

Se puede decir que no es un comienzo muy alegre. Y la cosa no mejora, sino que se torna aún más trágica cuando un terrible suceso cambia la dinámica que había marcado la felicidad que estos cuatro personajes habían encontrado en una casa situada en una hermosa playa francesa. Quizá es en este momento cuando el libro empieza a adquirir un tono un tanto melodramático, quizá excesivamente melodramático, como si la autora se quisiera regodear en ese dolor y hacerlo más profundo y duradero para poder a partir de ahí establecer un camino de recuperación en el que todos los personajes terminan felices y contentos. Más allá de que  no hay nada que mitigue la tristeza o el tono deprimente de la historia, pues no hay suficientes toques de humor, ni tampoco sentiemientos o actos de gran generosidad que te hagan estremecer, lo que no me ha terminado de gustar es el toque de esperanza es tan “redondo” que se aprecia al final, resulta un poco irreal.

Con todo esto no quiero decir que la novela no esté bien, porque el libro está correctamente escrito aunque se aprecia que la autora tiene alguna que otra limitación en sus maneras narrativas, pero no puedo dejar de mencionar que mi mayor problema con esta novela es que te desgarra en corazón y luego lo arregla colocándote unas tiritas con personajes de Disney. Sí, entiendo que hay que describir la parte de la superación -aquí hay que entender la historia personal de la propia autora- pero no hay necesidad de darle el final “perfecto” en el que todos viven felices y comen perdices mientras ven las estrellas tendidos en un barco a orillas de la costa bretona.

Pese a todo ello es una novela que puedo recomendar sin problema, pues sé que no decepciona, aunque personalmente no haya dejado un recuerdo imborrable en mi memoria.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s