Los atormentados, John Connolly

los-atormentados

¿Qué se puede decir de John Connolly a la hora de comentar su serie sobre Charlie Parker que no se haya dicho antes? Es difícil encontrar una repuesta porque lo primero que surge en nuestra mente es genial o imprescindible pero es una apreciación completamente personal que necesita una explicación.

John Connolly (El ángel negro, El invierno del lobo, Perfil asesinopublicó en 1999 la primera novela centrada en un antiguo detective de Nueva York, llamado Charlie Parker como el gran músico de jazz. Su título era Todo lo que muere  y fue una de las grandes lecturas del 2011, año en que me aventuré con este autor. Desde entonces he seguido la vida de Parker con la intención de poder leer toda la serie completa, que hasta el momento abarca quince libros, el último publicado este año y no editado todavía en nuestro país.

Los atormentados es el sexto volumen de la serie y el él Connolly nos vuelve a atrapar desde el comienzo en una trama que no descansa nunca. En esta ocasión nos encontramos con que Parker ha sido contratado por Rebecca Clay que está siendo acosada por un peligrosos hombre llamado Merrick con la intención de que ella le revele dónde está su padre, Daniel Clay, desaparecido hace algunos años. Daniel Clay era un prestigioso psicólogo infantil especialista en maltrato y violencia infantil que cayó en desgracia después de un diagnóstico erróneo. Después del escándalo desapareció y no se supo nada más de él. Pero Merrick está convencido de que doctor Clay está vivo y sigue en contacto con su hija Rebecca. Este peligroso hombre no parará hasta descubrir dónde está en doctor porque él es la clave para saber qué le ha ocurrido a su hija adolescente.  

Los atormentados  no es un libro fácil, porque trata de un tema muy duro, los abusos infantiles tanto sexuales, como físico y psicológico. Con un tema como este queda claro que Charlie Parker no se va a hacer a un lado aunque haya conseguido que Merrick se aleje de su clienta por medios legales. Él es un sabueso que ha atrapado el olor de algo nauseabundo y que no descansará hasta averiguar de donde procede. Esto es una de las características más interesantes de Charlie, ese afán de averiguar la verdad, de no dejarse seducir por la apatía o el desinterés hacia los problemas de los demás. Él es un héroe de un modo muy peculiar, aunque le cueste volver a ser feliz porque la relación con su actual pareja está completamente rota. Y pese a que siempre intenta arreglar las cosas detrás descansan muchos fantastmas, alguno de los cuales le acompañan en todo momento.

La personalidad de Charlie y su pasado hace que mire de un modo diferente a Merrick, aunque éste sea un antiguo asesino profesional sin escrúpulos. La relación de ambos es muy peculiar porque Parker entiende las motivaciones de este asesino porque él ha perdido una hija pequeña y sabe el dolor, las ansias de saber la verdad, y la sed de venganza que le recorre a uno cuando sufre esta tragedia. Pero él también sabe que con el derramamiento de sangre no se consigue nada. De este modo tenemos a Merrick un asesino ex convicto que busca la verdad a base de violencia, y a un ex detective de homicidios que desea conocer la verdad sin que nadie salga herido, o sin que se acumulen muchos cadáveres por el camino. Personalmente me ha gustado la relación entre Charlie y Merrick, como el propio protagonista dice en alguna que otra ocasión, ambos tienen mucho en común, y él entiende el dolor del ex convicto. Puede que incluso Parker se vea reflejado el Merrick en cierto modo, viendo en este dolorido padre lo que él hubiera podido ser si las cosas hubieran sido diferentes.

En este duelo de personajes se establece una historia que se va desarrollando poco a poco, de un modo aparentemente simple pero con la complejidad que le otorga la multiplicidad de personajes, de tramas secundarias, de secretos, de seres sin rostro, de un coleccionista de pecadores, de policías inquietos y de mafia rusas que no desea ver disminuidos sus ingresos. Una trama muy bien elaborada de la que debo destacar que no se ha regodeado en su propio contenido. No hay necesidad de aportar excesivo drama, dolor o elementos desgarradores porque la historia que subyace en la trama principal es suficientemente dura para que no haya necesidad de ello. Sólo con leer la entrevista de Parker con el joven convicto en la cárcel de máxima seguridad ya nos hacemos una idea lo devastador que son los abusos infantiles.

Pero Parker no está solo en este aventura, le acompaña sus inseparables amigos Ángel y Louise, aunque debo decir que en este caso ambos ocupan un papel muy secundario. En esta ocasión no hacen mucho jaleo, aunque la verdad es que Charlie ha portado bastante bien también, hace lo suficiente para el avispero de maldad se sacuda y las cosas tomen el rumbo que deberían tomar. La justicia a veces discurre por caminos interesante y se podría decir que Charlie Parker es uno de sus atajos.

Los atormentados  es una novela estupenda cuyo único defecto es que me provoca estar más enganchada a la serie, si es posible. Me encanta la manera en la que Connolly describe la maldad del mundo, es cruel, despiadada y cruda y la muestra sin tapujos. Es verdad que John Connolly introduce elementos fantásticos pero en vez de depreciar la realidad de dicha maldad la eleva a un nivel cotidiano, que produce, si cabe, un mayor terror. Por eso debemos dar gracias a Charlie Parker que se enfrenta a ella aunque tenga que sacrificar todo lo que desea para conseguirlo.

En fin, deseando leer la siguiente entrega de la serie.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s