Divulgación, literatura, Varios

El cerebro del niño, Daniel J. Siegel y Tina Payne Bryson. Una comprensión incompleta.

cerebroniño

Una de las cosas más intrigantes del mundo son los niños y cómo se comportan, así que para saber más de ellos adquirí El cerebro del niño porque deseaba leer un buen libro divulgativo sobre cómo el cerebro humano va evolucionando poco a poco a medida que va convirtiéndose en adulto. Deseaba buscar un libro que remarcara que la comprensión de los más pequeños de la casa es diferente porque ellos ven el mundo según unas reglas a veces no comprensibles para los adultos. Esperaba poder leer alguna de las teorías actuales más interesantes sobre el cerebro del niño y así poder ser capaz de comprender el razonamiento de los más pequeños y adaptarme a su manera de entender lo que les rodea. Pero no ha sido así, este libro puede ser clasificado de muchas cosas pero científico no sería la primera que pondría en la lista. Personalmente lo ubicaría en autoayuda infantil. Lo que es una pena porque detesto los libros de autoayuda.

En cualquier caso y sin menospreciar la labor de Daniel J. Siegel o la labor de Tina Payne Bryson este libro no te va a ayudar a entender el cerebro del niño, ni del adulto en toda su complejidad. Tampoco es que necesite hacerlo porque está dirigido hacia un público no experto en estos temas, hacia padres que quieren mejorar la relación con sus hijos o hacia aquellos que buscan conocer un poco más cómo funciona el cerebro humano, pero al menos podría haber sido algo más que la repetición constante de su teoría del cerebro dividido. Porque es lo único que vas a encontrar aquí, la comprensión que estos dos autores tienen del cerebro del niño, obviando todo las demás teorías, algunas de ellas establecidas por grandes psicólogos infantiles. Comentar que Siegel no es un psicólogo infantil sino un psiquiatra generalista y que Bryson es una experta en comportamiento infantil, no una psicóloga infantil. Cada uno que saque sus conclusiones.

Pero no es todo negativo El cerebro del niño aporta datos muy interesante sobre cómo el cerebro del niño está estructurado. El problema radica en que lo hace de una manera tan simplista que resulta frustrante puesto el fundamento de su teoría es que el cerebro del niño tiene dos partes¸ una racional y otra irracional, una propia del hombre y otra heredada de su parte animal. Y nada más, a partir de este concepto central desarrolla una metodología para tratar a los niños que en ocasiones resulta bastante ilusoria. O al menos eso me parece con los ejemplos que incluye, o puede que el problema sea que los niños que yo conozco no son tan civilizados  y  comprensibles como los estadounidenses que aparecen en este libro, porque comparados con ellos es como si hubieran salido del neolítico hace poco. Sé que tratar con niños enrabietados puede ser toda una batalla en la que el adulto tiene todas las de perder, pero saber que el niño está dominado por su parte irracional no es de gran ayuda porque lo que deseas hacer es estrangularlo no te conviertes en un maestro zen que busca alcanzar la parte racional del niño.

El libro te explica –repetidamente- la teoría de los dos cerebros pero nada más, no da pautas reales sobre cómo actuar en estos casos principalmente porque su teoría no da pie al ello al prescindir completamente de otros modelos teóricos sobre el comportamiento infantil. Sí, el niño tiene una rabieta en medio del supermercado, su parte animal lo domina así que podría empezar a establecer algunas de las pautas que me indica estos autores pero puede que no sean de gran ayuda porque a su teoría le falta una buena base científica para entender cómo funciona realmente el cerebro del niño, ya que éste va más allá de la duplicidad de la que ellos hablan.  Si queremos entender realmente el cerebro del niño es necesario comprender esos elementos porque sin esa comprensión no podemos entender qué hay detrás del comportamiento del niño. Sí se ha enfadado en el supermercado  pero ¿por qué? ¿Qué ha motivado su enfado? ¿Por qué una cosas que nos parece intrascendente para él supone lo más importante del mundo? ¿Por qué cuándo intento explicarle racionalmente algo él se cierra en banda? Las respuestas a estas preguntas van más allá de la teoría de Siegel-Bryson.

No sé si recomendaría este libro a unos padres que desean mejorar en sus relaciones con sus hijos, personalmente creo que la teoría en la que se basa estos dos autores tiene algo de pseudociencia simplista, algo que se incluye más en la autoayuda que en la verdadera explicación científica del cerebro del niño. Sinceramente un libro que hable del cerebro del niño sin mencionar a Piaget o Jung no creo que merezca la pena.

 

Anuncios

1 thought on “El cerebro del niño, Daniel J. Siegel y Tina Payne Bryson. Una comprensión incompleta.”

  1. Me parece un tema muy interesante aunque este tipo de lectura, como entretenimiento, no me suele llamar la atención. Me apunto el titulo. Muchas gracias por la reseña.

    Por cierto soy Pérfida
    Un saludo coleguita

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s