«Mi gran familia europea» de Karin Bojs. Los primeros pobladores suecos.

Mi gran familia europeaLa prehistoria es una etapa compleja de la humanidad, llena de huecos que son rellenados con teorías que van evolucionando a medida que nuevos descubrimientos salen a la luz. Las nuevas técnicas de ADN han conseguido lo que los métodos arqueológicos tradicionales no han logrando, de modo que el mapa del conocimiento de esta apasionante etapa de la humanidad se va completando poco a poco. Pero aún queda mucho por hacer porque el adn no es la panacea que pueda resolverlo todo.

Y en este peculiar contexto surge Mi gran familia europea. Los primeros 54.000: una historia de la humanidad. La periodista sueca de investigación Karin Bojs se enfrenta a la muerte de un familiar lo que la lleva a recapitular sus propia historia personal, pero no hasta unos cuantas centurias atrás sino hasta milenios. Basándose en su trabajo como periodista emprende un viaje a través de museos, universidades y centros arqueológicos de Europa.

Mi gran familia europea es un libro peculiar ya que gira sobre la propuesta de averiguar cuál es nuestro pasado, pero desde el punto de vista de una única persona, no de un grupo social determinado, lo que le aporta un toque personal que convierte a la historia el algo real, y en cierto manera tangible. Karin Bojs ve como la muerte de su madre abre una herida que le permite reflexionar sobre su propio origen, y eso determina que todo el libro gire en torno a lo que ha sucedido en Suecia desde que los primeros humanos la pisaron. Si bien es interesante saber qué ocurre en el norte de Europa con cierto detalle, llega a ser sofocante que Bojs no salga de la zona septentrional de nuestro continente para averiguar qué ha pasado hace más de 50 mil años en toda Europa. Se abre en ocasiones a las influencias que llegan de Oriente Próximo, y hace alguna que otra reflexión sobre otros lugares como Gran Bretaña o Malta, pero principalmente todo es sobre la región escandinava. Esto nos trae dos problemas a los lectores españoles, el primero es que cuando Bojs hace referencias geográficas, lo hace con mucha naturalidad y con cierto toque cotidiano pero a nosotros no nos suenan de nada, y no hay muchos mapas que nos sirva de soporte para buscar esos lugares -la falta de mapas en ese libro es abrumadora, si estás intentando explicar las migraciones, cómo el ser humano va de un lado al otro, al menos hazlo de un modo visual para que fuera más fácil para el lector-; el segundo problema es que las referencias a España son mínimas, por no decir inexistentes al menos a nivel paleontológico.  Por ejemplo, la mayor referencia a nuestro país viene de la explicación sobre la lengua vasca como un reducto de tiempos antiguos. Tampoco se menciona Francia, o Italia, o Portugal como lugares para intentar entender la actual población europea. Para Bojs todo empieza y termina por encima del río Rhin. Es ciertamente comprensible porque al final ella está tratando de explicar su historia, que es la historia antigua de Suecia, pero aún así la ausencia de información sobre ciertas zonas es desconcertante y en cierto momento irritante porque si en vez de repetir muchísimas veces lo mismo -este libro es una continua repetición ciertos datos- si hubiera ampliado su marco geográfico el libro hubiera ganado muchísimo como fuente de información. La verdad es que en este punto el título del libro, Mi gran familia europea no puede ser más equivocado.

Otra cuestión -más allá de la continua repetición de los mismos datos -viene del hecho de que se aprecian ciertas contradicciones. En cierta ocasión habla de la influencia del neandertal y de cómo el europeo actual tiene un pequeño porcentaje de su adn, pero unos cuantos capítulos después, reniega de esa afirmación. Aunque quizá la más grave viene de lo que ella considera Edad del Hierro -su información está algo antigua en este punto, lo que nos habla de lo rápido que avanza este campo de la ciencia- porque su marco cronológico es incorrecto para nuestro país. Es más, consideraba como respuesta en un examen supondría  un cero como una casa. Esto nos habla de la importancia de no generalizar, de considerar a Europa como un conjunto complejo de sociedades humanas que pese a tener un sustrato común presentan evoluciones diversas. Para Suecia la cronología que ella emplea puede ser válida pero para España, Italia, Portugal y otras zonas de la cuenca mediterránea no es así.  

¿Qué podemos sacar de Mi gran familia europea. Los primeros 54.000: una historia de la humanidad? La verdad con su lectura podemos aprender muchas cosas. Es interesante saber cómo los seres humanos han ido poco a poco conquistando Europa, como la geografía del continente no ha sido la misma -es revelador la existencia de una amplia franja zona de tierra entre Gran Bretaña y Escandinavia-, como la agricultura y la ganadería han sido una auténtica revolución… y sobre todo es muy esclarecedor el papel del adn para conocer la historia antigua, pero también las limitaciones que existen. Lo cierto es que en la actualidad hay más dudas que respuestas ciertas. Pesa a las limitaciones que hemos comentado es una interesante lectura.  

MI GRAN FAMILIA EUROPEA

Karin Bojs.

Editorial Ariel.

Género:  Historia, antropología.

Ganador premio AUGUST.

Páginas 496.  Año 2017.

Más críticas/ compras: Casa del libro

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