«La casa del reloj en la pared», John Bellairs. Un cuento de casas encantadas y magia.

Una de las grandes virtudes de las adaptaciones cinematográficas es que en ocasiones estas adaptaciones se realizan sobre libros que ya tienen unos cuantos años – en ocasiones décadas- y que por ellos resultan desconocidos. La virtud descansa en que relfejar dicho libro en la pantalla supone que se vuelva a reeditar en su formato original. Podemos decir que esto es lo que ha ocurrido con La casa del reloj en la pared de  John Bellairs que ha vuelto a la luz con la película producida por  Steven Spielberg y con Cate Blanchett y Jack Black.  Desconozco por completo la película así que no podré hablar de ella, aunque después de leer el libro no veo a Cate Blanchett como muy adecuada a cualquiera de los papeles femeninos. Ya se verá por qué. 

La casa del reloj en la pared es la primera entrega de la serie titulada Los casos de Lewis Barnavelt publicada por primera vez en 1973. Ya cuenta con más de cuarenta años y a pesar de que el libro se lee muy bien, y prácticamente de un tirón se ve muy bien cómo la sociedad ha cambiado bastante en algunos aspectos.  

Todo empieza cuando el joven Lewis Barnavelt, de diez años, se va a vivir con su tío 
Jonathan en New Zebedee (Michigan) después del fallecimiento de sus padres en un terrible accidente. Lewis no sabe muy bien qué pesar de su tío pues nunca lo ha conocido pero desea ser aceptado por él pues le aterra poder ir a un orfanato. Su tío Jonathan no es lo que esperaba, es poco panzón y con barba parece muy buena persona aunque nuestro pequeño protagonista pronto descubre que guarda más de un secreto. Ya en su nueva casa, una inmensa mansión con una arquitectura peculiar, Lewis irá aprendiendo a confiar en su tío, en su peculiar vecina además de atreverse a desvelar el misterio que esconde la mansión. 

Una de las cosas más curiosas de este libro, y quizá una de las que lo hacen más interesante es que Lewis no es el típico héroes infantil o juvenil. Si lo describiéramos sería un niño poco descatable, tirando a gordito como su tío, sin ningún rasgo físico o de carácter que lo haga el protagonista absoluto de una gran aventura. Él es tímido, apocado, temeroso y con una gran falta de autestima, lo que le lleva a que en el colegio abusen de él un poco, o mucho. Esto también provoca que no confíe en las personas con facilidad o que se meta en líos por intentar ser aceptado. Su relación con Tarby Corrigan, su amigo de la escuela es muy peculiar, en el sentido de que Lewis la desea tanto que olvida que en ocasiones Tarby se comporta como un auténtico abusón y que le insulta sin necesidad. Pero la personalidad de Lewis también se refleja en sus relaciones con los mayores, siempre temeroso de que lo aparten a un lado. 

No es fácil ver protagonistas juveniles así hoy en día. El famoso Harry Potter no entraría en esta categoría como tampoco Alcatraz,  Kellen , Fletcher … aunque todo ellos son algo mayores se destancan siempre por ser valiente y algo tozudos. Más acorde con la edad de Lewis es la protagonista de El apestoso tío Muffin pero  ella audaz, atrevida y la que organiza toda la aventura. Que un protagonista de una novela donde la magia se mezcla con las casas encantadas es una auténtica rareza y por eso este libro es ciertamente especial. Con todo esto sería interesante ver si esta personalidad tan peculiar se mantiene en la película. 

Lewis está acompañado por su tío Jonathan, un atuéntico bonachón que siente cariño por su sobrino ya desde el principio. Lo acompaña casi siempre la señorita Florence Zimmermann, la vecina, un personaje de lo más singular. Ya anciana no hace nada más que estar dentro de la casa de Jonathan, utilizar su cocina y discutir amigablemente con él. 

Estos son los personajes principales. Luego están los malvados que tardarán un poco en aparecer porque este libro es de discurrir  tranquilo. No esperes grandes aventuras, o giros rocambolescos, o grandes escenas de acción. Todo lo anterior está presente en la trama pero en su justa medida, ya que priman más los personajes -sus relaciones, dudas, temores, virtudes- que la acción más pura. Otra característica que lo hace peculiar a los ojos del lector actual. 

Y luego está la casa, que parece que tiene vida propia porque el ritmo del reloj escondido da la impresión de ser el latido del corazón de la mansión.  Para descubrir por qué hay tantos relojos, porque el tío Jonathan los para por la noche, por qué siempre hay tic-tac que nunca deja de resonar hay que ir al pasado, a quién era el dueño de la casa y a averigura sus malvados planes. 

La casa del reloj en la pared es un libro que nos cuenta una historia infantil con ciertos toques de adulto que se lee muy bien si dejas que su peculiar ritmo te atrape. No es de esos libros donde todo discurre con prisa, hay que ser paciente con la historia y con Lewis, que saldrá victorios de su lucha contra el malvado no por ser un gran héroe sino por ser lo que es, un niño lleno de dudas y temores pero que está dispuesto a superarlo todo con ayuda de sus tío y sus amigos. Supongo que no hay nada más heróico que saber enfrentarse a la vida con los ojos bien abiertos. 

Esta novela es la primera de la serie que narra las aventuras de Lewis Barnavelt. La segunda entrega es Una figura en las sombras y se puede ya comprar en las librerías. 

LA CASA DEL RELOJ EN LA PARED (Los casos de Lewis Barnavelt 1)
John Bellairs
Editorial: Alfaguara
Género: Infantil, Fantástico
Páginas: 256
Cómpralo/más críticas: Casa del libro,  Goodreads

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