“Hijos de sangre y hueso”, Tomi Adeyemi.

 

Hijos de sangre y hueso es la primera entrega de la serie Legado de Orïsha escrita por Tomi Adeyemi, una escritora estadounidense de origen nigeriano que ahonda en las tradiciones de sus antepasados para escribir una historia que sólo es diferente por su ubicación.

Uno de los pilares básicos en la literatura fantástica es que todo está hecho y que sólo son los detalles los que determinan la personalidad y el carácter de la novela. No importa si eres blanco, negro, amarillo, o tienes parches de diferentes colores. Todo está inventado. La labor del escritor es entender este concepto y reinterpretarlo según se pueda. Unos lo consiguen con mayor fortuna que otros. En el caso de Tomi Adeyemi su toque diferente viene de ubicar su novela en un mundo que podríamos como la actual  Nigeria, con ríos profundos, animales salvajes, poblados pesqueros que viven un pequeñas cabañas… Además hace uso de tradiciones locales para dar un toque aún más personal.  Pero a parte de ello no hay nada nuevo pese a que otros opinen lo contrario.

Hijos de sangre y hueso es la primera novela de una serie que tiene como protagonista a la joven Zélie Abedola, quien vive con su padre y su hermano mayor Tzain, en un pequeño poblado pesquero. Pese a su juventud aún se acuerda cuando su madre aún vivía y la magia no había desaparecido, por ello acude a la caballa de la vieja tejedora para no perder sus raíces. Han pasado más de diez años desde el terrible asesinato de su madre y aún no ha perdonado a los culpables. Quizá por ello cuando acude a la capital del reino termina ayudando a una desconocida que huye de los soldados, sin saber que ella es la hija del tirano que tanto odia y que en sus manos está traer de vuelta la magia.

Más allá de los elementos típicos que presenta esta novela, debemos destacar aquellos que la hacen diferente y entretenida. Primero de todo es la elección de la trama porque no cuenta con un único narrador, sino que Zélie, Amari e Inan van contando en primera persona la historia, de este modo nunca se pierde ningún detalle y todo -aparentemente- va conformando una estructura más compleja. Digo aparentemente porque si excarbamos un poco nos damos cuenta de que si bien Ademayi intentan establecer un mundo mágico con raíces nigerianas no lo consigue del todo. Es un poco díficil de explicar pero se podía decir que cuando empecé el libro creí que me encontraría con una novela que indagaría más en una cultura que no me es propia, y eso, de partida, la hacía interesante, pero después de leer la última página puedo asegurar que me he quedado como al principio. Quizá como en otras novelas el problema está más de mis expectativas -y de creerme una campaña publicitaria bien orquestada- que en el libro en sí.

Aunque es cierto que no sería incorrecto decir que la novela falla al intentar crear un mundo fantástico basado en tradiciones nigerianas porque la parte de fantasía nigeriana –no estoy segura de si podemos definirla así- está tratada muy superficialmente. Es cierto que el eje central de la historia es restaurar la magia perdida pero cuando hablo de fantasía no necesariamente ne refiero a algo activo, es decir, la magia en este mundo ha desaparecido pero ésto no implica que no la pueda explicar o desarrollar de un modo más profundo porque de ese modo implicaré a los lectores en este mundo perdido y los convertiré en mis aliados en la lucha que los personajes principales están batallando. Conseguiré, así, dar aún más profundidad a la motivación de los protagonistas que desean recuperarla a toda costa. Pero Adeyemi no lo ha conseguido ese camino porque si somos sinceros ¿por qué hay que recupera la magia? ¿tan útil es? El resultado de no tenerla es una sociedad igualitaria en características humanas -nadie tiene poderes, o puede hablar con los dioses- con un problema político -una tiranía terrorífica para uno grupo social- se puede bien resolver a la francesa. 

Retomando la idea de los narradores, como he dicho es buena pero excesiva si considero que son más de seiscientas páginas, por las quinientas y algo ya estaba deseando acabar el libro porque no llegaba a ninguna parte y me estaba empezando a impacientar.

Los personajes están muy bien, creo que su buena caracterización los hace muy realistas y nos habla de la gran virtud de Tomi Adeyemi en crear personajes con los que puedes llegar a empatizar. Todos tienen sus virtudes y sus defectos. Zélie, por ejemplo, es fuerte, decidida, con un toque de mal humor y poco dada a respetar las leyes o a los soldados del rey, su toque de rebeldía la convierten en una buena heroína pero tiene un gran defecto: su incapacidad de olvidar lo que le pasó a su madre. Sí, la muerte de su progenitora fue horrible y provocó que su familia quedara destrozada pero ella está tan centrada en el odio, en lo mal que lo pasó que no es capaz de ver más allá de su dolor. Esto la hace egoísta. En el caso de Inan, el heredero del rey, es un buen soldado, desea el bien de su pueblo y está dispuesto a hacer lo que sea para conservar el reino y ganar el respeto de su padre y rey. Su virtud y su defecto porque por no ver con claridad quién es realmente su padre  le lleva a cometer una serie de errores que le pueden costar muy caro. Le podríamos llamar ingenuo o estúpidos sin despeinarnos. Los demás personajes también tienen sus elementos buenos y malos. En cualquier caso si bien de modo independiente se les pueden criticar sentimientos o acciones al considerarlos en su conjunto forman un buen grupo cohesionado y dividido al mismo tiempo.

Con respecto a la trama, es algo típica, el sentido de rey malvado,  una serie de desarrapados, buscar un modo de derrocar al rey. Nada nuevo.

Hijos de sangre y hueso es una buena novela, no sé si se puede clasificar de juvenil porque tiene un toque demasiado adulto, pero tampoco es adulta del todo porque tiene un toque juvenil -toda la historia de amor, la formación de parejas- que le resta un poco de frescura. Se puede decir que está en el limbo de la adolescencia. En cualquier caso es una decente novela cuyo mayor defecto es que es excesivamente larga. O al menos a mí me lo pareció.

HIJOS DE SANGRE Y HUESO (Legado de Orïsha 1)

Tomi Adeyemi

Editorial: RBA Molino

Género: Fantástico, juvenil

Páginas: 624  Publicado: 2018

Comprar/ Críticas: Goodreads, Casa del Libro,

 

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