«Rosas muertas», Arnaldur Indridason. Otra intrigante novela del inspector Erlendur.

Segunda entrega de la serie del Inspector Erlendur, peculiar policía islandés.

Hace unos días reflejaba mis pensamientos sobre el último libro que había leído, comentando que no había sido una lectura muy agradable. Pero es un libro con unas críticas estupendas y con una puntuación en Goodreads muy alta. Pero no me gustó. No llegué a odiarlo pero supuso borrar de mi lista de futuras lecturas, tanto a la serie como a la escritora. Parece que el destino ha querido gastarme una broma porque a la hora de hacer la siguiente reseña planeada en el blog, el libro toca ha sido Rosas muertas de Arnaldur Indridason (Río negro, La voz, Hipotermia, Invierno ártico), en concreto su segunda entrega. Y me ha gustado bastante. Pero el resto del mundo parece que no tiene la misma opinión. Pero no me sorprende, Indridason es un autor muy peculiar que no gusta a todo el mundo.

Primero comentar que esta serie, en cuanto a su publicación, es un desastre porque su edición es nuestro idioma no siguió el curso natural. O sea, empezaron por un libro de mitad de la serie, la siguieron y ahora han vuelto a los primero libros, lo cual le quita cierto encanto, pero se siguió el orden de publicación inglés y poco hay que decir.

En esta segunda entrega, una pareja que decide cruzar el cementerio de noche y tener un poco de diversión entre las lápidas, ve como un hombre deja el cuerpo de una persona al pie de una tumba. Y esa persona es una joven muerta con graves signos de violencia en su cuerpo. El Inspector Elendur Sveinsson es el encargado de la investigación.

Al igual que en el las otras entregas de la serie, se entremezcla la vida personal del inspector Erlendur, con la investigación del caso. Y con este asesinato se aprecia aún más, porque su hija drogadicta le ayudará a indagar en el submundo de la prostitutas para buscar pistas sobre quien asesinó a la mujer. Aparece también su ex mujer, que le odia con total pasión, y el hijo, que ha vuelto a caer en las redes del alcohol. Sinceramente me preguntó si Indridason exagera con sus descripción de la sociedad o de la familia islandesa, porque es todo bastante deprimente. Aunque considerando que Mads Peder Nordbo (El espíritu del hielo) y Christoffer Petersen (Siete tumbas y un invierno), escritores de la vecina Groenlandia, también describen esa triste y descorazonadera pesadez en las relaciones familiares puede que sea algo que se cuece con normalidad por esas latitudes. En cualquier caso, a Erlendur su vida privada es un desastre, se puede considerar que toda su familia lo odia, él lo sabe y lo más curioso, es que lo entiende, porque sabe que se portó como un canalla. No me puedo olvidar no tiene una novia que le aligera la tristeza. O sea, rezuma soledad por todos sus poros. Quizá por eso es tan bueno en su trabajo, porque esa soledad le permite centrarse en averiguar quién es el culpable de los crímenes que investiga.

En Rosas Muertas una joven es asesinada. Dejada desnuda en frente de un líder de la independencia del país. ¿Quién es esa joven? ¿Hay una trama política detrás de todo ello? Son preguntas que se van resolviendo poco a poco. Y al igual que otros libros de este género hay dos perspectivas, la de la investigación liderada por Erlendur, al que acompaña el detective Sigurdu Oli, y la de un joven que parece que conocía a la mujer asesinada. Todo transcurre a un buen ritmo, no puedo decir que sea rápido., porque no lo es, pero la trama avanza con la suficiente rapidez para que no te dé la sensación de aburrimiento. El estilo de escritura es el propio de Arnaldur Indridason, seco, sin florituras, directo al grano. Y creo que es eso lo que hace que algunos lectores no termine de gustarle este escritor. No verás a Indridason en florituras, o metáforas de ningún tipo, no cuando trata de temas importantes como la drogadicción, la prostitución, el abuso infantil, la soledad de la sociedad actual… Creo que es por eso que me gusta tanto este autor, porque va directo al grano y no trata de engañarte con frases bonitas.

Yo recomiendo leer Rosas Muertas, no es un libro perfecto, y puede que en muchas partes plantee más preguntas que respuestas pero tiene muchos elementos interesantes. Uno de esos es el final, que en cierta manera se asemeja al de Almas muertas de Ian Rankin, aunque en esta novela es mucho más esperanzador y está más justificado.

ROSAS MUERTAS (Inspector Erlendur, 2)

Arnaldur Indridason

Novela nórdica, Policial

272 páginas.

Publicado octubre 2020 por RBA, Serie Negra

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