Thriller, Varios

“Sin una palabra” de Linwood Barclay. Un pasado trágico poco emocionante.

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Sin una palabra  es la primera novela que leo de Linwood Barclay  y no ha sido una lectura que pueda clasificar de emocionante.

Todo comienza cuando Cynthia Archer, una joven de quince años, despierta una mañana encontrándose la casa familiar completamente vacía. Al principio le parece extraño pero dado los acontecimientos del día anterior –su padre la arrastró a casa después de encontrarla  borracha con su novio delincuente- puede que la ausencia de sus padres y de su hermano mayor tenga una explicación. Cuando el tiempo pasa y siguen sin aparecen la desesperación se apodera de ella. Han pasado veintinco años y Cynthia sigue sin sabe qué ocurrió con su familia. Ahora casada y con una hija pequeña siguen sin superar el trauma por eso acepta participar en un documental sobre su caso sin saber que su emisión destapará todo los secretos que se han mantenido escondidos estos años.

Sin una palabra tiene un elemento original que consiste en que toda la historia radica en que el narrador es el marido de Cynthia, Terry, un apreciado profesor de literatura. Desde su punto de vista somos capaces de ver cómo la tragedia de la protagonista la ha marcado desde entonces porque toda su vida sigue girando en torno a esa noche. A pesar de que su vida desde entonces no ha sido mala –se fue a vivir con una tía, consiguió estudiar en la universidad, se casó con el hombre que ama, tiene  una hija pequeña que adora el espacio- los temores de su pasado le impiden disfrutar de ella completamente. Se aprecia en el terror casi patológico que siente por dejar a su hija sin vigilancia a pesar de que no es precisamente una niña pequeña.

Es interesante cómo Barclay consigue deja claro cómo el pasado, las cosas trágicas que suceden en nuestras vidas, marcan nuestro presente y nuestro futuro. Y no podemos evitarlo. Cynthia es un buen ejemplo de no superación y eso que su familia sólo desapareció. No se sabe si han huido, si están muertos… pero nuestra protagonista sigue pensando en ellos. Es normal pero aquí es llevado a la exageración. En mi caso, llegué a estar harta de los temores de Cynthia, de sus obsesiones, de su modo victima que saca a relucir en cada oportunidad, de sus tendencias a mirar sus propias obsesiones y sentimientos dejando del lado todo lo que sucede a su alrededor. Está tan metida en su papel de víctima que no se da cuenta –o no le importa- que su marido sufra o que su hija tenga terrores ante la colisión de un asteroide porque lo más importante es que ella hace veinticinco años perdió a toda su familia. Ella es la VÍCTIMA. Sí como letras mayúsculas. Y si como lector aún no te has dado cuenta de cómo le afectó psíquicamente, no te preocupes, ella  te lo mostrará en cada ocasión en que aparezca. En este punto se agradece que el narrador sea el marido, si hubiera sido ella el libro se convertiría en una muestra de patética autocomplacencia difícil de leer.

Por este motivo el libro en su primera parte avanza muy poco. Se habla del programa de televisión, de la adivina, del colegio, de la tienda donde trabaja ella. Pero principalmente de las obsesiones de Cynthia, y de cómo su marido y su hija lidian con ello. Ya en la mitad del libro las cosas se ponen interesantes porque muere gente, Pero luego llegamos a otro momento de relajación. Y ya en los últimos capítulos después de que la protagonista tome una decisión muy egoísta toda la trama se embarca en una loca carrera que termina en un final un tanto atropellado, pero esperado. Esta parte es mucho más interesante sobre todo por la presencia del antiguo novio de Cyn, que posee una carrera delictiva muy interesante. Es una pena que este personaje no  apareciera en ya en los primeros capítulos porque forma un equipo con Terry. Uno con muy pocos principios morales a la hora de usar la violencia, y el otro un mojigato muy pegado a sus principios.

En cuanto a la trama después de que el detective contratado por la pareja comente un par de cosas ya sabes cómo va a acabar todo, más o menos. El asesino también te lo esperas.

Sin una palabra ha sido un libro que no he terminado de una sentada porque sinceramente no me ha atrapado. Si bien he me gustado la manera de escribir del Lindwood Barclay, sencilla y sin grandes pretensiones, no ha sido así en el modo en que maneja a los personajes o en el desarrollo de la trama. Creo que el balance entre unos elementos y otros no es satisfactorio. Es una novela que simplemente se deja leer, a veces con dificultad por la tediosidad de lo narrado. Puede que no la recuerde bien si me preguntas de qué iba en unos meses. Puede que esto describa mejor que todo lo anterior la sensación que me produjo su lectura.

Por último comentar que este libro tiene una continuación que nos cuenta cómo la va a la familia Archer siete años después de lo que se cuenta en este libro. Y no es algo feliz. Y no nos extraña con el carácter victimista de Cyn. No está traducido al español y aunque lo estuviera no creo que entrara en mi lista de posibles lecturas.

 

Detective privado, Novela estadounidense, Thriller, Varios

Quien pierde paga, Stephen King

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No me gustó mucho Mr Mercedes la primera entrega de esta trilogía. Leyendo la reseña que hice de ella en su momento me he dado cuenta de que casi todo los peros que como lectora le encontré los puedo reproducir en esta segunda entrega. Como copiar la reseña y cambiar el título del libro no sería muy ético -aunque sí divertido- vamos a explicar por qué Quien pierde paga no entrará entre mis lecturas preferidas de este año, ni siquiera de este mes.

Quien pierde paga tiene una estructura muy marcada a través de dos elementos, el tiempo y los personajes. El primer tramo corresponde a la historia del asesinato del escritor de culto John Rothstein por parte de Morris Bellamy, un fanático que no sabe separar la fantasía de la ficción en cierto modo. Él es consciente de que el personaje de Jimmy Gold no es real pero a la vez lo carga de tanto significado que asesinar a su creador resulta casi un deber. Por desgracia Morris es atrapado por la justicia por asaltar a una joven -no se de da bien el alcohol- y le caen treinta años de cárcel. No está mal porque podría haber sido peor si la policía hubiera descubierto que él es el responsable de la muerte del escritor y de los dos compinches que lo ayudaron en el asalto. Para Morris su única preocupación son los cuadernos escritor de Rothstein porque ahí puede haber más novelas de su héroe literario. Sigue leyendo “Quien pierde paga, Stephen King”

Novela estadounidense, Policíaca, Thriller

La luna de Clea, Edward Wright

la-lunaUna vez fue Sierra Lane, el héroe de innumerables películas de serie B del oeste. Ahora, después de dos años en prisión, John Ray Horn vive de forma muy modesta en el Los Ángeles de después de la Segunda Guerra Mundial. Su mujer le ha dejado, los estudios de cine le tienen en su lista negra, y se gana la vida cobrando deudas de juego para Joseph Cuervo Loco, su antiguo compañero en la gran pantalla.

Una noche, Scotty Bullard, un antiguo amigo cuyo padre —un poderoso promotor inmobiliario— acaba de morir, le telefonea. Entre las cosas del viejo Bullard, Scotty ha encontrado una serie de fotografías obscenas de chicas menores de edad, una de las cuales, tomada ya hace varios años, cree que es de Clea, la hijastra de Horn. Dos días después Scotty muere de forma violenta y Clea, que ahora tiene dieciséis años, desaparece sin dejar rastro. Horn siente que el asesinato de su amigo y la desaparición de la joven están relacionadas, y que alguien poderoso está detrás de todo, pero aun así decide investigar por su cuenta el paradero de Clea, el único recuerdo feliz de su fracasado matrimonio.

De esta novela se ha dicho

«El autor evoca de forma magistral el Hollywood de finales de los 40, con sus huertos, ranchos y granjas condenados por la voracidad del asfalto, con sus clubes de jazz en Central Avenue —el Harlem de Los Ángeles— y con toda la inocencia que pudiera quedar ahogada bajo la gran marea de la corrupción. Excelente, excitante primera novela, que describe de forma maestra el espíritu de la época y de la ciudad, escrita con el corazón, y bañada con un sentimiento de pérdida.»  Literary Review Sigue leyendo “La luna de Clea, Edward Wright”