«Princess Floralinda and the Forty Flight Tower », Tamsyn Muir. La reinvención de un cuento.

Tamsyn Muir es una autora que consiguió fama gracias a la serie sobre Gideon La Novena, de la serie La tumba sellada. Novela de reconocido prestigio y con unos cuantos galardones detrás dentro del género de la fantasía. Pero además de esta serie Muir es responsable de otra novela: Princess Floralinda and the Forty Flight Tower. Tengo la primera entrega de su serie como opción de futura lectura en Goodreads, así que es normal que en cierta manera, llegara a este libro. Y como estoy muy vaga para zamparme una novela de más de cuatrocientas páginas, pensé que la mucho más reducida Floralinda, podría ser una buena opción para ver si me gusta el estilo de esta autora. Además la portada es preciosa. Sí, me han engañado otra vez con una portada muy bonita.

Este es un peculiar libro que si tengo que definir sería con la conjunción de palabras: fantasía feminista. Sí, ahora es momento de cerrar esta página e irte a tomar un café si odias esta denominación, aunque si lo miras por el lado positivo eso significa que existe un contrapunto, o sea, una fantasía masculinista que podría contar con el sanguinario Jorg Ancrath, protagonista de Príncipe del mal de Mark Lawrence como un buen representante. Y sin tan sanguinario tendríamos a los protagonistas de la maravillosa Reyes de la Tierra Salvaje de Nicholas Eames.

Dejando de lado que la evolución no es un camino recto sino que es tortuoso con rutas que no llevan a ningun lado «Princess Floralinda and the Forty Flight Tower» es fantasía porque hay una princesa descerebrada, hadas, brujas, dragones… Y es feminista porque la princesa, ante la incapacidad de los príncipes de subir los cuarenta pisos para rescatarla -el dragón del suelo se los zampa antes-, debe tomar cartas en el asunto, así que la princesa va bajando piso tras piso, luchando y ganando batallas.
El caso es que Floralinda es una princesa descerebrada al principio de la novela y sigue siendo una princesa descerebrada al final de la novela. Lo único que la salva de todas las situaciones es una increíble suerte o que en uno de los pisos superiores estuviera repleto de salamandras venenosas, a las hada que le acompaña encuentra un uso adecuado.

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