«Drácula», la banalidad de un clásico en Netflix.

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Se dice que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra y desde que existe la televisión hemos visto como este dicho cobra una importancia desmedida.

Cada cierto tiempo los clásico necesitan reinventarse, adaptarse a los nuevos tiempos. Parece que el cambio de generación no se produce sino no se ha reinventado de nuevo Mujercitas, alguna película de las hermanas Austin o algo más sangriento como Drácula. Siempre es interesante ver cómo se adaptan estas historias aunque al final, nunca llegan a superar ciertas versiones. En el caso de Drácula, hace unos años Luke Evans se metía en su piel contándonos la historia de sus orígenes en Drácula: la leyenda jamás contada. No era una maravilla pero al menos sus guionistas intentaron explicar por qué un guerrero, un defensor de su tierra y sus gente decide aliarse con el mal. Aún pesaba mucho la versión de Francis Ford Coppola con Drácula de Bram Stoker,  una película que decidió contar la historia basándose más en la novela original y no en versiones adulteradas. La interpretación de Gary Oldman fue sublime, y consiguió dotar al personaje de una profundidad que aún no se a podido superar. Otro Drácula era el delHotel Transilvania, que tenía que lidiar con una hija que se enamoraba de un humano. Podemos seguir estableciendo referencias ya que hay más de trescientas adaptaciones del este personaje entre películas, series y documentales… Con todo esto quiero decir que conseguir algo nuevo de Drácula es imposible, porque es un personaje tan explotado que ya no le queda sangre. Pero al parecer a Mark Gattis y Steven Moffat ésto no les importa mucho. Seguir leyendo ««Drácula», la banalidad de un clásico en Netflix.»

Drácula el no muerto, Dacre Stoker e Ian Holt

El monstruo murió hace 25 años desintegrado, convertido en cenizas pero no ha sido tan fácil borrar las huellas de aquello que ocurrió en los Cárpatos hace un cuarto de siglo. Seward es adicto a la morfina. Holmwood se ha convertido en un hombre hermético, que nunca superó la muerte de Lucy, el amor de su vida. Jonathan es alcohólico y Mina (quien sigue manteniendo su belleza y juventud intactas) sabe que hace tiempo que su matrimonio hace aguas. Y Van Helsing es tan excéntrico que incluso es sospechoso de ser el mismísimo Jack el Destripador.Quincey Harker, el hijo de Jonathan y Mina, también tiene problemas. Es estudiante de derecho en la Sorbona por imposición paterna, pero su verdadera pasión es el teatro. En París irá a ver al más reputado actor del momento, el rumano Basarab, famoso y rodeado de misterio. Lo conoce y su relación de amistad con él se hace profunda, con lo que su deseo de perseguir una carrera en las artes escénicas reaparece. Quincey se entera de que una obra llamada Drácula, de un tal Bram Stoker, está en proceso de producción en el West End londinense y decide intentar que su amigo Basarab interprete al protagonista. Cuando lee la obra se da cuenta de que está basada en las vidas de sus padres y sus amigos y decide pedirles explicaciones. Es justo entonces cuando empieza la violenta caza de todos y cada uno de los que participaron en la persecución y muerte del vampiro, un peligro que también amenaza a Quincey y más de lo que él imagina¿ Pero ¿quién busca venganza? Y ¿por qué después de tanto tiempo?

En plena época de vampiros blancos, sin gota de sangre por sus venas y que parecen salidos de un sueño romántico de adolescente  mojigata, de vez en cuando nos encontramos con libros que nos salvan de la destrucción de un mito. Hace unos meses hablábamos de Nocturna (esperamos ya la continuación) pero ahora es el turno de Drácula el no muerto, la continuación de la historia de Drácula, escrita hace más de cien años.
Para continuar donde Bram Stoker lo dejó su sobrino nieto y un un gran seguidos del mundo de Drácula han partido de las notas que éste dejó antes de morir. Según parece ya pensaba en su momento en una continuación. No sabemos si le hubiera gustado el resultado pero Drácula el no muerto es un más que digno libro que intenta recuperar el espíritu que hizo grande a este personaje.
Os recomiendo los dos libros,  Drácula es una historia apasionante que te engancha desde el primer momento, y su continuación también tiene los elementos necesarios para hacer que nos acostemos a las tantas para saber cómo acabará todo.
Dracula el no muerto es el resultado de la unión de Dacre Stoker (sobrino nieto del Bram Stoker) e Ian Holt( experto en el personaje de Drácula) en un intento de dar continuidad a una historia que merecía un buen final.
Para ello los autores se han basado en las notas de Bram para darle forma a una historia que se apropia del título original de la novela, para dar forma a una historia que presenta múltiples facetas. Las vidas de Jack Seward, Arthur Holmwood (lord Godalming), Abraham van Helsing, Jonathan Harker y Nina Harker hasn sufrido cambios profundos después de su sangrienta lucha con Drácula. Cada uno de ellos lleva dentro sus propios demonios, solo el doctor Seward sigue con su lucha contra el mal embutido en las tinieblas que le provoca su adicción a la morfina. Los demás intentan llevar una vida aparentemente normal. Lord Godalming a pesar de haberse casado y tener una mujer que lo ama es incapaz de olvidase de Lucy, la mujer a la que amó profundamente y que encontró la muerte el día de su boda.
Los Harker, tienen un presente triste, Jonathan intenta superar la pasión que despierta Drácula en Nina a base de un alcoholismo rabiosos y de prostitutas. El hecho de que su mujer no haya envejecido en los últimos años es un recuerdo constante de que Él todavía está presente en sus vidas. Solo los une un amor que no pueden aceptar y un hijo, Quincy, llamado así por el compañero muerto en la batalla.Van Helsing por su parte es un anciano achacoso que sufre del corazón y que vive obsesionado por destruir el mal de la tierra.
Entre los nuevos personajes sobre sale Quincy, hijo del matrimonio Harker, es una deshonra para su padre porque desea ser actor de teatro y no  heredar el despacho de abogados de su padre. Al comienzo de la historia lo encontramos en Paris, allí lo han enviado a estudiar Derecho en la Sorbona, pero él actúa al aire libre en los parques parisinos interpretando a personajes teatrales históricos.
Otro personaje es el inspector Cotford que son el agente Lee intentan encontrar una explicación para las muertes que se suceden en Londres. Cotford fue uno de los agentes que investigó los crímenes de Jack el Destripador, y está convencido de que el profesor Van Helsing es el culpable. Ahora veinticinco años después está dispuesto a atraparlo sin saber que nada de lo que cree es real.
Por queda por últimos dos personajes fundamentales. El gran actor Basarab, que causa una gran fascinación a Quincy por su genio interpretativo. Y la condesa Erzsébet Báthory, a quien gustaba bañarse en la sangre de jóvenes vírgenes. Es el mal en estado puro.
La trama gira en torno a dos hechos que aparentemente no tienen relación pero que van unidos de la mano. Por una parte está el despiadado plan de la condesa, que le lleva a asesinar a todo aquél  que se cruce en su camino, siendo sus víctimas principales los que lucharon y dieron muerta a Drácula años atrás. Sería un error considerar que es una venganza. Va mucho más allá, lo que hace de ella un personaje muy cruel, despiadado y que no despierta compasión a pesar de su triste vida.
Por otra parte está Quincy y su intervención en una obra que se está preparando en los escenarios de Londres: Drácula, el no muerto. Gracias a unas curiosas circunstancias consigue que Basarab, actor al que idolatra, participe en la obra como protagonista.
Es indudable que los autores han plagado de guiños toda la novela, se aprecia en algunas referencias que se muestran a lo largo del texto, pero también han sabido aportarle un aire nuevo que permite que la novela no sea una copia actualizada de Drácula. Han sabido jugar con los personajes, con la acción y el resultado es una novela donde nada parece ser lo que es, donde el mal toma cuerpo  de mujer, donde Drácula ve depurada su mala fama y se presenta como un servidor de Dios, que intenta destruir lo que un día creó, sigue amando a Nina profundamente y no sabe cómo adaptarse a unos nuevos tiempos que parecen no querer aceptar su existencia.
Es muy interesante el papel que adopta Nina en la novela, ella no ha cambiado a lo largo de los años. La sangre que bebió de Drácula no solo le ha permitido no envejecer sino que le proporciona una serie de peculiaridades que le permiten luchar por salvar aquello que más quiere en la vida: su hijo Quincy. Ha adoptado un papel muy activo.
Mencionar también a Quincy, hijo del matrimonio Harker, el personaje sobre el que órbita toda la novela, pero que carece de la fuerza necesaria para hacerlo un héreo digno de consideración. Es sin duda el personaje más flojo.
Drácula el no muerto, es un libro muy interesante de leer y que nos devuelve a la visión clásica del vampiro, cruel, sádico, sediento de sangre de la mano de una hermosa condesa, y en conde Drácula encuentra por el descanso que tanto anhela en los brazos de la mujer que ama.
El final de este libro es además lo suficientemente abierto para pensar en una continuación.
Drácula el no muerto
Dacre Stoker & Ian Holt
Editorial: Rocaeditorial
Género: Terror
Páginas: 442
Precio: 21,00€