Crítica “El puente de los espías”

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No cabe duda de que Steven Spielberg es uno de los grandes directores de cine de las últimas décadas y uno de los pocos en los que se puede confiar a la hora de contar un hecho histórico basado en la realidad porque sabrá combinar a la perfección la maestría de un buen hacer cinematográfico con el respecto a la realidad que se esconde detrás de la historia. Esto no quiere decir que todas sus obras con cierto trasfondo histórico sean obras maestras pero si será películas muy correctas que destaquen por su buen hacer.

El puente de los espías es un buen ejemplo del saber de Spielberg. En esta historia recrea los hechos que se esconden detrás del intercambio de prisioneros que tuvo lugar durante la Guerra Fría. Spielberg se aleja de las visicitudes de los prisioneros, los retrata en su aislamiento en un país extraño pero no llega a ahondar mucho en el sufrimiento al que se ven sometidos. Y es una pena porque cada uno de los integrantes del intercambio viven su reclusión de una manera muy diferente. El soviético Rudolf Abel, atrapado en suelo estadounidense y juzgado por espionaje, tiene un aire de fatalismo estoico que atrapa y que constasta con la situación de Francis Gary Powers, un piloto espía estadounidense atrapado el suelo enemigos y tratado de una manera muy cruel. Debemos notar la no muy sutil diferencia entre el trato que uno y el otro reciben de sus captores. Y nos queda el estudiante estadounidense que se ve atrapado en medio de la construcción del muro de Berlín sin que pueda hacer nada para huir del lugar. En todo este lío de personajes que están destinados a un futuro no muy halagüeño encaja un abogado especializado en seguros James B. Donovan (Tom HanksCapitán Phillips, Toy Story: El tiempo perdido) que es llamado primero para defender al espía ruso y luego para negociar en el intercambio de rehenes.  Sigue leyendo

Oscars 2016. Nuestros favoritos

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Hoy se han dado a conocer los candidatos a los premios Oscar 2016 lo que abre la puerta a las especulaciones hasta el día de la entrega de premios. Más allá de que estos galardones estén regidos por el señor dinero y que no siempre se premio la calidad cinematográfica, por mi parte es hora de empezar a hacer suposiciones y a elegir los favoritos en cada categoría. Así que durante las próximas semanas, recordaremos lo que nos parecieron algunas propuesta a la vez que iremos esperamos a que diversos estrenos se produzcan en nuestro país  hasta ir analizando cada una de las canditadas para poder escoger nuestra favorita.

Los candidatos de cada categoría son

MEJOR PELÍCULA

La gran apuesta, de Adam McKay

El puente de los espías, de Steven Spielberg (no está entre nuestras favoritas)

Brooklyn, de John Crowley
Mad Max: Furia en la carretera, de George Miller

Marte, de Ridley Scott

El renacido, de Alejandro González Iñárritu

La habitación, de Lenny Abrahamson

Spotlight, de Thomas McCarthy

MEJOR DIRECTOR Sigue leyendo

Crítica “Marte. The Martian”

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El marciano  de Andy Weir se convirtió en todo un éxito literario el año pasado, gracias a un estilo fresco que encajaba perfectamente con una historia de superación que tenía de original su localización, Marte, y su protagonista, un astronauta, Mark Watney, que deberá usar toda su inteligencia para sobrevivir. No resultaba extraño que al poco tiempo se realizara su versión cinematográfica, que llegó de la mano del famoso director británico  Ridley Scott, que a sus casi ochenta años sigue filmando historias interesantes.

Que el elegido para llevar a la gran pantalla esta histórica fuera Ridley Scott, era una buena noticia, porque grandes películas de ciencia ficción han salido de sus manos, como Alien, el octavo pasajero Blade Runner.  Pero esto fue a comienzo de su carrera porque su última incursión dentro del género de ciencia ficción, Prometheus, no es una gran película, aunque vaya a tener una segunda y tercera entrega. Pese a ello, el hecho de que la historia de El marciano estuviera basada en una novela bien escrita y planteada le daba al director británicos pocos quebraderos de cabeza. Sólo tenía que adaptar una historia literaria a un lenguaje cinematográfico respetando el espíritu del libro. Y lo ha logrado.  Sigue leyendo

Reseña “La furia del aprendiz”, Jim Butcher

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La furia del aprendiz es el segundo libro de la serie fantástica Codex Alera de Jim Butcher, conocido por ser el creador del mago más famoso de Chicago.  En la primera novela Las furias de Alera  conocimos Alera, un imperio muy poderoso que guardaba semejanzas con el antiguo Imperio Romano. Este reino gobierna sobre una amplia extensión, ganada poco a poco con la violencia de la conquista, pero lo más característico de este mundo, y que lo hace fascinante, es que los humanos son capaces de controlar las Furias, unas fuerzas de la naturaleza -hay discusión filosófica sobre lo que es realmente  una Furia- que permiten volar, mover la tierra, controlar el agua, curar… Dependiendo del poder que uno posea, controlará una furia u otra. O ninguna. Este es el caso de nuestro joven protagonista, Tavi, que vive en una pequeña propiedad rural en la frontera norte del Imperio.  Carece de poder a pesar de que en su familia hay grandes dominadores de furias.  Sigue leyendo

Crítica “El secreto de Adaline”

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En la cartelera existen muy pocas opciones para aquellos que buscamos algo más que superhéroes por eso El secreto de Adaline es una opción interesante que nos puede abrir las puertas para rememorar los sucesos del siglo XX a través de los ojos de Adaline (Bake Lively) una joven viuda que adquiere la inmortalidad, o más bien, la capacidad de no envejecer por un accidente automovilístico. Este hecho fortuito pronto deja de ser un don para convertirse en una maldición que le impide ser feliz.

La película arranca con una breve presentación de la vida de Adaline desde su nacimiento hasta su viudez acompañada de su hija pequeña. Un recorrido muy bien desarrollado que intercala retazos de la vida de la joven protagonista con momentos determinantes de la historia del siglo XX. El estilo narrativo es triste, algo apático, con cierto toque melancólico que no distrae al espectador y que permite centrar la atención completamente en la vida de Adaline. Sigue leyendo